jueves, 16 de noviembre de 2023
Mi bella víctima
Sigue frente a mis ojos disfrutando
de la frondosa hierba,
de la canción del viento,
y tu embriaguez se encuentre libre
de la sospecha de acechanzas.
Disfruta, mi elegante víctima
(sabrosa carne
escondida en la tersa piel amarronada).
¡Ah, mi sinuosa y bella imagen,
mi suprema codicia!,
entrégate a mis días sin comer,
a mi voracidad inclaudicable,
como se entregan los frutos maduros a la tierra.
Llegarás a la nada casi sin dolor,
gracias a mi destreza aprendida en milenios,
en rápida agonía,
con el sopor del pasmo incomprendido.
Yo haré de este recuerdo,
en la escalera del futuro,
un peldaño más hacia la perfecta cacería.
viernes, 10 de noviembre de 2023
Mi nuevo barrio
en el paseo por las calles
de este barrio que existe
con sus detalles múltiples.
Me contagia
esa costumbre sosegada
de amar los actos simples de la vida,
del saludo cortés,
del contento que brinda la paz interior,
del final de la tarde con sus espejos ocres.
miércoles, 8 de noviembre de 2023
El cuadro de la flor que cae
Las flores últimas del mirto caen en furiosos latidos de la tarde.
Mi mente, donde llueven los espejos de mi rostro,
retienen degolladas gotas que sangran como aterrados crepúsculos,
y riegan los antiguos alelíes de mi infancia
en mi prisión del tiempo.
Tengo sombra de bosques en mi entraña,
una caída aparatosa en mi semblante,
una ración de hambre de las horas,
y unas manos que escriben lluvias en mis insomnios últimos.
Así se bate mi alambrada,
mientras amo de espaldas sobre la vida entera,
para esperarme libre
martes, 7 de noviembre de 2023
Sumario de lo hecho
Quisiera perpetuar el letargo del aire que aspiran mis pulmones
como parálisis del sueño o mordedura de serpiente;
así este tiempo último, de buenas fuerzas todavía,
valdrá para destruir aquellas dudas apremiantes de lo hecho.
Este montón de antiguos acordes sofocados del recuerdo
saldrán en reflexiones íntegras, quizás un tanto crudas,
de la mente que lucha palmo a palmo en su bosque invernal,
por el sereno aliento que reclaman las simbólicas hojas amarillas.
La fecunda insistencia de la aurora en todas mis infieles junglas
me traerá la soga inspiradora que me rescate del pantano;
y, entonces, sol y brisa, solamente, como domados dioses,
serán testigos de aquella alegría lenta que devuelve la paz en el reposo.
ardiente todavía el corazón en su partida, sacando las anécdotas ocultas,
hablaré de las horas encendidas, de ese rojo imposible de la rosa,
como el vuelo de un pájaro que busca su merecido éxtasis final.
lunes, 6 de noviembre de 2023
Apostasía
¿pretendes que el mundo se vuelva tu bosque encantado?
Aunque eres un felino, una serpiente astuta,
dinámico y artero, persistente en la lucha por vivir;
en las tinieblas, al menor aullido,
te apresuras en encender fogatas frente a tu gruta.
Tus refinados alimentos te llevaron
a la débil quijada que no puede
ya destrozar la carne a dentelladas,
y tiemblas de orfandad cuando extravías tu cuchillo.
Hoy cantas, vociferas, desafiante, orgulloso
de tu intelecto mísero,
mientras tu gran problema se enraíza
muy lejos de los cánticos y altares:
no tienes ya deidades que adorar,
ni tanto vértigo para el agnóstico derroche.
sábado, 4 de noviembre de 2023
El reino silencioso
En el colmado jardín crecen esbeltas palmeras,
rosas de profusos pétalos y copos de crisantemos.
Me consagro a la labor del espinoso cuidado,
con diligencia y esmero, buenas horas de mi vida.
Soñolientas de humedad, ancestrales conmociones,
enigmas enmarañados, fuerzas mudas, vegetales,
se despiertan, se levantan, se desnudan voluptuosas,
dóciles a la lujuria, derrotando la extinción.
Vencida en la plenitud, desterrada está la muerte
hacia arcanos nebulosos, en un futuro infinito.
En el reino silencioso nadie persigue jamás
jueves, 2 de noviembre de 2023
Cumplir el ciclo
el presagio en aquella bocacalle
fue creciendo cual polvo que acumula la suela del zapato,
y hoy ensucia el felpudo del vestíbulo
donde la vida es cansancio, paréntesis de tiempo;
si el estar atrapado en el trayecto,
sin conocer el nombre de la calle,
exánime de no encontrar alguna referencia:
letreros familiares, molduras de una casa vieja,
grafitis desgarrados que prueben la certeza
del rumbo que llevamos...;
insiste carmenando la maraña del curso de la meta,
bebiendo la congoja, como una fiera herida
desangrada en el páramo enemigo,
tozudo de seguir luchando por la vida,
sin claudicar jamás,
hasta cumplir el ciclo natural que a cada uno corresponde,
agradeciendo aquel instante
en que un prodigio nos creó.
martes, 31 de octubre de 2023
Resiliencia
Resistiendo en los laberintos de cerrojos,
de la vida pretérita desnudos,
observamos perplejos
deslizarse una rata,
libre de la inquietud nerviosa
que provoca el peligro de la muerte.
En pocos días de estudiar
el secreto de las cadenas,
cambiaron los sonidos de las cosas.
Eran metálicos ahora todos los sonidos:
aluminio, el mensaje,
acero, los tic tac de los relojes,
hierro, el silencio,
plomo, las nubes,
y hasta Dios se hizo bronce
en un lejano campanario.
Yo sufro, más que nadie,
los bruscos arrebatos de la descortesía,
pues siento el miedo
arrojarse a mis ojos
como un niño sobresaltado.
Cayó una lluvia mansa sobre las piedras,
toda la noche, todo el día siguiente,
llenando de humedad mi hastío.
Como un verdugo de los tantos que maltratan,
tras el aroma acariciante del ozono,
lamía los barrotes y cantaba:
«estoy aquí para pulsar vuestra paciencia»,
con la premonición del óxido.
viernes, 27 de octubre de 2023
Paradoja del bello horror
En este amanecer lluvioso
donde el vacío se llena de voces
de tormentosos e interminables estrépitos
y miedos impotentes,
se hace en la bóveda furiosa
la bella luz
y el despótico grito de los rayos
(hábitos de la tempestad).
Luego el cielo y la tierra
y el viento amainado se mecen
en el lento regreso a la normalidad,
mostrando gratitud a los divinos dioses
que han aplacado su ira
luego de tanta destrucción.
El día crea, entonces,
un sagrado ámbito que convoca
a sosegar la sed de confusión vivida: los sentimientos encontrados (el esplendor de la furia
y el devastado rastro de la calma)
que impiden la armonía en el espíritu.
jueves, 26 de octubre de 2023
Invocación a las musas
que me libre del déspota insaciable,
del demonio, del monstruo insobornable,
devorador de la virtud del día.
Contemplad mi titánica porfía
de la vida en el éxodo implacable,
batido de avidez infatigable
como un jardín luchando en la sequía.
Os ruego que en el tramo del futuro
anuléis el destierro, el lance duro,
y abráis las puertas de mi enigma humano.
Dadme al final, a un paso del arcano,
ya extinguida mi antorcha y mi fortuna,
como «epitafio la sangrienta luna» .
jueves, 19 de octubre de 2023
Claudio
Emperador del Imperio romano desde el 24 de enero
del año 41, hasta el 13 de octubre del año 54.
A Ramón Carballal
Aquí estoy, con mi grito fatigado,
en el año catorce de mi imperio,
ensalzado por muchos, infamado por pocos
(los que urdirán mi muerte).
Ciertamente, el terror continuo
me habita como la imagen
de una horda extranjera y asesina.
¿He sido un mal emperador?
subo—abrumado por mi bárbaro pavor—,
sobre mis castigados hombros,
secuelas de una Roma licenciosa.
¿Dónde se encuentra Mesalina
fraguando sus excesos?
Oigo incesante sus conspiraciones,
su dádiva carnal a los perjuros.
los oscuros jardines y aposentos;
huyen de mis terribles amenazas
e insobornable mal carácter.
¡Prefieren el placer con los eunucos!
se esconden tras las dóricas columnas,
mientras las vírgenes abandonan sus cítaras
y ansiosas deambulan tras la cópula.
Los guardias son estatuas inmoladas
a quienes no se siente respirar.
¡Ay de mí!, si la paga no perciben a tiempo:
sus dagas se hundirán en mi esperanza.
Sufro los mil achaques de la senectud.
El veneno en mi sangre cumple la profecía,
mientras los cortesanos se deleitan
en las irreverentes danzas.
¡Angustia del poder! Con suerte llevarán
los dioses en sus brazos mi alma;
y hoy desprecio a los hombres,
la ingratitud de sus infames actos.
En mi lecho de enfermo, luego de tanta gloria,
soy el venado de la cacería,
aspiro el aire amargo de la conspiración,
sorbo el veneno de Agripina.
¡Guardias, venid! Que el más avaricioso
de los traidores del imperio apure mi partida,
apresure la infamia, y apremie la memoria
eterna —¡Claudio!—, de mi nombre.
domingo, 8 de octubre de 2023
Más allá de la dicha
Sigo aguardando, cada día,
la tregua de mi grito al final de la tarde;
y con mi tiempo en amoroso alarde,
la pausa del trajín verter en la empatía.
Pero el aire se ha vuelto enrarecido;
y la emoción —un lirio sin aroma—,
palpita en la carcoma
de un jardín con sus luces impregnadas de olvido.
Harto de persistir en el recuerdo
—regar el alma seca con lluvias del pasado—,
harto estoy de beber en su pausado
murmullo lo que ansío y lo que pierdo.
En cada albor me traes las venturas de atrás,
memoria de la dicha. Nada más.
viernes, 6 de octubre de 2023
Tarea inhábil
Estoy buscando el método real
que consiga barrer este camino
hoy cubierto de topes. Imagino
fluir hacia la luz del ideal.
Los atajos me pierden del actual,
y gasto todo el tiempo en el cansino
lance por lo intachable, sin destino
cierto que me conjure el viejo mal.
Anhelo sacudirme del demonio
que brinca frente a mí —terco adversario—
haciendo burlas y piruetas locas,
elevando mi voz al testimonio:
constancia pertinaz —sincero otario—
con muchas ansias y con luces pocas.
sábado, 30 de septiembre de 2023
Infructuosa búsqueda
que me lleve a la cuenca más sagrada,
a la cárcava, la madre de las sagradas vertientes,
donde la sed no abruma,
y el hambre se atosiga con alimentos nutritivos
que vigorizan nuestro cuerpo
y espolean nuestra memoria.
Resuelvo delinquir en esos prados,
quebrantar su edénica paz,
aterrorizar a sus débiles criaturas;
y en las noches de luna confundida,
vivir los más escandalosos desenfrenos,
de tal suerte que el eremita que seré
podrá reír a sus anchas, a pecho descubierto,
haciendo trepidar los troncos de los árboles
como diapasones salvajes.
Ay de mí: sólo
una contrariedad soportará mi orgullo:
la soledad:
la vasta materia sin risa,
sin el sutil olor del sexo.
viernes, 29 de septiembre de 2023
Temor de extraviar nuestro destino
de que estamos perdidos,
muy lejos de la tierra firme,
hacia una isla donde el miedo a la intemperie,
Desatinados por el tiempo, sin huellas esenciales,
a solas en el ultramar de los escrúpulos,
hoy viertes en mi espíritu la angustia.
domingo, 23 de julio de 2023
Aspiración extrema
miércoles, 19 de julio de 2023
La forma poética
La forma o formas poéticas pueden ser premeditadas (cuando se pretende escribir un soneto, un romance, una oda, etc.), como así también absolutamente instintivas, que van creándose a medida que el poeta va componiendo su poema. En ambos casos las formas requieren revisión y corrección (de ser necesarias). Estas formas últimas citadas, nacidas inusitadamente, no dejan de contener la cadencia, la melodía honda (algunas veces imperceptible), no dejan de ser la balsa donde viaja el poema en el mar de la poesía. La conclusión de este pensamiento es que la forma, cuando es caótica, rebelde a los cánones, caprichosa a una cierta congruencia del lenguaje, semánticamente vacía de por lo menos una pizca de mensaje racional, no es otra cosa que un poema deforme.
Mi pobre árbol
en suaves espirales en el aire.
Mi amado árbol
que siempre me acogió con su canto de arrullos,
va perdiendo sus hojas lentamente,
con tronco enhiesto todavía,
Mi compungido corazón,
hundido ya en el pozo de los días,
sospecha que son únicas las hojas que se caen,
Cómo duele observar en los crepúsculos
la calva copa, la memoria del verde,
No sé qué hacer. Lo cuido,
lo consiento,
pero el árbol, mi pobre árbol,
no para de vivir su lento adiós.
Lo impulso con recuerdos arrogantes,
lo nutro con almíbares de dichas
que emergen a tropeles del pasado;
pero el árbol, mi pobre árbol,
se muestra fatigado de habitar
domingo, 21 de mayo de 2023
Al obstinado demonio
Me propongo acallar tu voz
destruyendo tus sucias intenciones.
Te rastrearé en las crujías
secretas de mi espíritu,
pues en uno de esos oscuros
Al destrozar las psíquicas cadenas
y descubrir los pasajes oscuros,
con las virtudes del sabueso,
encontraré la inconfundible
bascosidad de tu rastro.
Deberé descubrir
la maldad de serpiente de tu rostro:
tu taimada sonrisa y tu oblicua mirada.
En evidencia
ante el concierto inapelable
de los innumerables seres que me pueblan,
iré desvinculando tus impíos actos
en el gran auditorio.
Dejarás de arroparme
con la manta del tedio;
y, día a día, despertarme
en la pereza.
Te alimentas
de mi desprecio a las molestas caminatas,
y de mis sentimientos de congoja
ante el haz de centellas que me ciega.
Activas
para socavar los cimientos de mi voluntad.
Realizas comercios viles
con cualquiera de los demonios que me pueblan.
Embaucas a mis ángeles guardianes:
celosos celadores de mis virtudes.
Con ardides maestros
los llevas hasta tu ignota guarida;
y por arte de misterioso engaño,
me los devuelves trasformados
en lobos traidores amenazantes.
Te hallaré, monstruo despreciable.
Memoricé los timbres de tu voz;
y ante la mínima señal
de tu naturaleza tentadora,
apenas emitas sonido alguno,
echaré sobre ti mis redes,
convirtiéndote en el cautivo eterno
en las mazmorras de mi espíritu.
Te hallaré, antes que la noche
te brinde chances de escurrirte;
y, luego de vencer el asco de tocarte,
con la apilada indignación
de tantos angustiosos años,
¡te desollaré, demonio maldito!
sábado, 20 de mayo de 2023
Genética del espíritu
Al observar la huella, veo cómo
va develándose nuestro destino.
Es claro, ahora, aquel anhelo,
logrado o no, entre tules de las ansias.
Lo que soy,
en cierta forma, serena mi existencia.
Lo que quise ser y no soy,
poco a poco, va descubriendo
la justificación
que adecua el sueño a las alturas
cada vez más inalcanzables.
De todas las desgracias
que vienen del futuro,
la que más punza el alma es la voz genética,
que denuncia secuelas de la errónea vida
y displicencia
en la voluntad de grandeza.
martes, 16 de mayo de 2023
Así lo quisiste (Tríptico 3)
En nuestra cama, inundarás de sal
los lienzos del dolor por mi tardanza,
para partir en olas de añoranza
a los mares sin islas ni final.
Navegarás, tortuga en larga pena,
padeciendo evasión sin escondites
hacia el anhelo inútil, aunque grites
sobre blanca verdad y blanca arena.
Tú decidiste que dañara el rayo
la nave mía pletórica de ensueño
y vagase en el mar a la deriva.
Y hoy lamentas, callada y sin desmayo,
surcar con el agobio de mi empeño
nuestra pasión por siempre fugitiva.
lunes, 15 de mayo de 2023
Así lo quisiste (Tríptico 2)
Inundaste de sal
las sábanas con tu silencio;
navegaré sus olas de añoranza
en el océano sin islas ni confín.
Tortuga en soledad,
surcando la extensión sin límites
con el empeño inútil, navegando
sobre las negras aguas sin final.
Miras turbado
la pletórica nave del ensueño
llevándose el amor a la deriva,
tan tuyo y tanta luz.
domingo, 14 de mayo de 2023
Así lo quisiste (Tríptico 1)
con lágrimas mentiras de tus noches,
te llevará en sus olas de añoranza
a una singladura sin islas ni confín,
a una soledad de alta mar
con el alto peligro de un naufragio.
Diciéndolo con saña:
te morirás en una cama fría.
Qué alejados estamos. Noche tras noche,
cíclope solitario, tortuga tímida
sufriendo las distancias imposibles
hacia la playa donde el amor
le brinda su dulzura
a las arenas tibias de las sábanas.
Noche tras noche, en los suburbios
de la desolación, encontrarás
tan sólo la corrupción del deseo.
No deberías ocultar
las cicatrices de mi ausencia,
la infamia de verte abatida
en la prisión de la vacía cama.
Por desgracia, así lo quisiste,
al desdeñar las alas del ensueño,
y atesorar ese maldito cofre
de sangrantes heridas,
de repeticiones irónicas,
de las risas calcadas en el tedio,
lanzándote sobre cualquier
aserción de mi angustia.
La pasión, como el tigre
herido mortalmente en la porfía,
carece de reinicio;
y no logra, con simple obstinación soberbia,
triunfar frente al desprecio.
Negarlo sólo nos provoca
prolongar la agonía.
jueves, 11 de mayo de 2023
Territorios
Aquellos mares navegados, islas
de olvidadas arenas
y de vegetación exuberante,
territorios que frecuentaba
en la edad marinera,
emergen con nostalgia en la memoria.
Evocando las horas
de aquellas singladuras en el tiempo,
me tienta desandar sus horizontes,
entregarme a sus brisas,
seduciendo sirenas lujuriosas
al solaz en sus playas.
Anhelo torpe.
Mi atavismo contiene
otros fecundos territorios,
tentadores parajes
que día a día debo conquistar.
miércoles, 10 de mayo de 2023
Los de adentro
Ya no estamos, nosotros, los de adentro,
viendo nacer la noche en las veredas,
en los bares el vértigo de sedas,
y en las mesas de póker el encuentro.
Algunos pretendemos engañarnos
con fútbol, tenis o tediosa misa;
otros optamos ver pasar de prisa
cada noche leyendo hasta agotarnos.
Rutinarios, en corro nos reunimos,
y con pasión grosera compartimos
crímenes, hurtos, lúdicas historias.
Perdidos en verdades ilusorias,
logramos, en los cielos que intuimos,
pequeños soplos de rufianes glorias.
