viernes, 13 de noviembre de 2015

Apostasía




¿Qué te crees, retazo de animal milenario,
al pretender que el mundo se vuelva tu bosque encantado?
Ni siquiera eres un felino, una serpiente astuta,
dinámico y artero, invisible al peligro.
En las tinieblas, al menor aullido,
te apresuras en encender fogatas frente a tu gruta.

Tus refinados alimentos te llevaron
 a la débil quijada que no puede
ya destrozar la carne a dentelladas,
y tiemblas de orfandad cuando extravías tu cuchillo.

Hoy cantas, vociferas, desafías a los dioses
que te han brindado el intelecto para rechazarlos.
Tu problema se inicia
porque no tienes ya deidades que adorar,
ni tanta vida para el agnóstico derroche.


No hay comentarios: