Mi hermano muerto
me reclama el dinero que me había prestado,
y yo le digo que me espere,
que no hay forma de cancelar la deuda
estando él del otro lado,
donde no existen giros de los bancos.
«Espérame, mi triste camarada,
no seas tan insoportable.
No me dejas dormir, entrecortas mis sueños.
Sabes que siempre pago, sabes que te pagaré.
Nunca he negado que te debo.
Espérame, tozudo niño,
y no le hagas soñar esto a mamá.»
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miércoles, 10 de enero de 2024
jueves, 26 de octubre de 2023
Invocación a las musas
Dadme, piadosas musas, rebeldía
que me libre del déspota insaciable,
del demonio, del monstruo insobornable,
devorador de la virtud del día.
Contemplad mi titánica porfía
de la vida en el éxodo implacable,
batido de avidez infatigable
como un jardín luchando en la sequía.
Os ruego que en el tramo del futuro
anuléis el destierro, el lance duro,
y abráis las puertas de mi enigma humano.
Dadme al final, a un paso del arcano,
ya extinguida mi antorcha y mi fortuna,
como «epitafio la sangrienta luna» .
que me libre del déspota insaciable,
del demonio, del monstruo insobornable,
devorador de la virtud del día.
Contemplad mi titánica porfía
de la vida en el éxodo implacable,
batido de avidez infatigable
como un jardín luchando en la sequía.
Os ruego que en el tramo del futuro
anuléis el destierro, el lance duro,
y abráis las puertas de mi enigma humano.
Dadme al final, a un paso del arcano,
ya extinguida mi antorcha y mi fortuna,
como «epitafio la sangrienta luna» .
jueves, 19 de octubre de 2023
Claudio
Emperador del Imperio romano desde el 24 de enero
del año 41, hasta el 13 de octubre del año 54.
A Ramón Carballal
Aquí estoy, con mi grito fatigado,
en el año catorce de mi imperio,
ensalzado por muchos, infamado por pocos
(los que urdirán mi muerte).
Ciertamente, el terror continuo
me habita como la imagen
de una horda extranjera y asesina.
¿He sido un mal emperador?
Con los ojos censores de mis antepasados
subo—abrumado por mi bárbaro pavor—,
sobre mis castigados hombros,
secuelas de una Roma licenciosa.
¿Dónde se encuentra Mesalina
fraguando sus excesos?
Oigo incesante sus conspiraciones,
su dádiva carnal a los perjuros.
subo—abrumado por mi bárbaro pavor—,
sobre mis castigados hombros,
secuelas de una Roma licenciosa.
¿Dónde se encuentra Mesalina
fraguando sus excesos?
Oigo incesante sus conspiraciones,
su dádiva carnal a los perjuros.
Los patricios escrutan las amplias galerías,
los oscuros jardines y aposentos;
huyen de mis terribles amenazas
e insobornable mal carácter.
¡Prefieren el placer con los eunucos!
los oscuros jardines y aposentos;
huyen de mis terribles amenazas
e insobornable mal carácter.
¡Prefieren el placer con los eunucos!
Los libertinos jóvenes—¿qué fueron?—,
se esconden tras las dóricas columnas,
mientras las vírgenes abandonan sus cítaras
y ansiosas deambulan tras la cópula.
Los guardias son estatuas inmoladas
a quienes no se siente respirar.
¡Ay de mí!, si la paga no perciben a tiempo:
sus dagas se hundirán en mi esperanza.
Sufro los mil achaques de la senectud.
El veneno en mi sangre cumple la profecía,
mientras los cortesanos se deleitan
en las irreverentes danzas.
¡Angustia del poder! Con suerte llevarán
los dioses en sus brazos mi alma;
y hoy desprecio a los hombres,
la ingratitud de sus infames actos.
En mi lecho de enfermo, luego de tanta gloria,
soy el venado de la cacería,
aspiro el aire amargo de la conspiración,
sorbo el veneno de Agripina.
¡Guardias, venid! Que el más avaricioso
de los traidores del imperio apure mi partida,
apresure la infamia, y apremie la memoria
eterna —¡Claudio!—, de mi nombre.
se esconden tras las dóricas columnas,
mientras las vírgenes abandonan sus cítaras
y ansiosas deambulan tras la cópula.
Los guardias son estatuas inmoladas
a quienes no se siente respirar.
¡Ay de mí!, si la paga no perciben a tiempo:
sus dagas se hundirán en mi esperanza.
Sufro los mil achaques de la senectud.
El veneno en mi sangre cumple la profecía,
mientras los cortesanos se deleitan
en las irreverentes danzas.
¡Angustia del poder! Con suerte llevarán
los dioses en sus brazos mi alma;
y hoy desprecio a los hombres,
la ingratitud de sus infames actos.
En mi lecho de enfermo, luego de tanta gloria,
soy el venado de la cacería,
aspiro el aire amargo de la conspiración,
sorbo el veneno de Agripina.
¡Guardias, venid! Que el más avaricioso
de los traidores del imperio apure mi partida,
apresure la infamia, y apremie la memoria
eterna —¡Claudio!—, de mi nombre.
sábado, 1 de octubre de 2022
El músico
Oigo los tímidos acordes,
en áspera armonía
combinados,
ascender y bajar en
compases hirientes.
Noto los dedos duros, malheridos
sobre la cuerda indócil,
vertiendo progresiones
imprecisas.
Tenaz, el alma,
lanzándose frenética en
su fe,
desde la cima con la
guitarra pronta,
surca al final —balada en
mi menor—,
la consonancia del
heroico vuelo
en el olvido azul del
gris aprendizaje.sábado, 6 de agosto de 2022
Profecía
Siempre tendremos los lugares cósmicos
para saciar la sed de sangre.
Planetas solitarios, asteroides remotos,
duros, inatmosféricos
—como el mezquino corazón humano—,
vertiginosos astros, fulgurantes
teatros en galaxias invisibles,
heroicos campos de batallas.
Motivos para las conflagraciones,
jamás en la existencia faltarán.
¡Ah, qué azul amplitud del universo
para naves de guerra tan escasas!
¡Qué surcos fértiles, qué historias fascinantes,
para los versos refulgentes
de épicos poetas!
En el planeta equis equis uno
de la galaxia zeta dos
se disputa una guerra encarnizada
por el dominio de fecundos territorios,
mientras resisten en la madre tierra
viejos llantos, penosas agonías
y tristes corazones,
sobre las muertas hierbas.
El guerrero de aquí
ya no será el hermano
del guerrero de allá,
porque miríadas de ideales estrellas
con luces esplendentes,
las huellas de viajeros sin retorno
que cruzaron la línea para siempre,
por siempre borrarán.
Y los hombres de aquí
y los hombres de allá,
cada cual con sus armas tecnológicas,
en orgías de sangre
sus bélicos instintos saciarán.
¡Ah, qué vasto es el mar
para tan pocas y frágiles piraguas!
¡Qué insignes guerras esperan todavía
al indestructible destino humano!
martes, 2 de agosto de 2022
Hipocresía de los dioses
Tras ir perseverando en tu vivir
para alcanzar la luz y un buen destino;
tras siempre combatir el desatino,
el caos de la idea, del sentir;
tras tanta decepción al percibir
la inútil fe del ciego peregrino,
la meta inalcanzable del camino,
ignoto de la estrella tu existir…,
hallas que existes mudo en la memoria
de tu tiempo; y te encuentras, por los dioses,
al adiós y al olvido, condenado.
Han sellado con dudas tu victoria
a pesar de tu ofrenda: francas voces
para alcanzar la luz y un buen destino;
tras siempre combatir el desatino,
el caos de la idea, del sentir;
tras tanta decepción al percibir
la inútil fe del ciego peregrino,
la meta inalcanzable del camino,
ignoto de la estrella tu existir…,
hallas que existes mudo en la memoria
de tu tiempo; y te encuentras, por los dioses,
al adiós y al olvido, condenado.
Han sellado con dudas tu victoria
a pesar de tu ofrenda: francas voces
en mil poemas de dolor cantado.
jueves, 31 de marzo de 2022
Razón para el contento de este día
El hombre está tratando de
encontrar su risa
y cancelar sus deudas honoríficas.
Quiere a toda costa
un sendero de césped rastrillado para sus
pies descalzos,
trinos de pájaros amables
que le allanen las huellas del
silencio,
encadenarse a la seguridad de
los encomios,
y salirse de algún modo de su semana sin violines.
Mas hoy no le encuentro razón a la tristeza,
ni lágrimas, ni frustración.
No veo saturarse el beso amante
en las esquinas de las ciudades
urgentes,
no encuentro ángeles sin alas,
la levedad del polen deseando
existir
en las tardes de poca brisa y carentes
de aves.
Hoy me asiste el ensueño
acumulado
de los duendes sonrientes
en los bosques que sueñan
primaveras.
Hoy hallo mariposas del ayer,
asombro, éxtasis, ternura,
en el sereno rito del café con
leche,
y encuentro aquella luz, invento
de la luna.
No entiendo hoy al hombre triste.
Me gusta francamente hoy vivir,
sintiendo la alegría de este
día
en el crecer de árboles
inmensos,
cuyas ramas se llenan de
susurros
que, luego de milenios, se
están dejando oír.
domingo, 28 de noviembre de 2021
Maratón
Estás aquí, corriendo
en las justas de los atletas ambiciosos,
luchando por el mítico laurel,
siempre a una lluvia del olvido,
inflamado por las hazañas
de tantos héroes de gloria eterna.
¿Cómo ubicar tu nombre en los altares?
El fulgor de la antorcha cae sobre la mano
del que la recibe en el podio
y no en la de los que sucumben en la pista.
¿Cómo ubicarlo, si estando a punto de vencer,
la distancia se vuelve obstáculo y espera,
porque los conjurados dioses te dejan sin aliento;
y aún remoto de la meta, de la corona olímpica,
del favor de las vírgenes,
suman a tu carrera la valla del crepúsculo?
en las justas de los atletas ambiciosos,
luchando por el mítico laurel,
siempre a una lluvia del olvido,
inflamado por las hazañas
de tantos héroes de gloria eterna.
¿Cómo ubicar tu nombre en los altares?
El fulgor de la antorcha cae sobre la mano
del que la recibe en el podio
y no en la de los que sucumben en la pista.
¿Cómo ubicarlo, si estando a punto de vencer,
la distancia se vuelve obstáculo y espera,
porque los conjurados dioses te dejan sin aliento;
y aún remoto de la meta, de la corona olímpica,
del favor de las vírgenes,
suman a tu carrera la valla del crepúsculo?
miércoles, 17 de noviembre de 2021
Terminar lo consumado
Con mi padre y mi abuelo ya muertos,
y mi hijo y nieto relevando mi sangre,
hallo que, prácticamente,
he vivido todo, he soñado todo;
y mis piernas empiezan a ceder,
como si pasase de largo la música de Bach
sobre mi falta de concentración,
sobre mi espíritu sin cúpula,
sobre el sonido de mi propios huesos.
me despierto temprano sin
despertador,
pago mis deudas con escrúpulo,
abro las puertas del pasado
para ver que ya nunca las podré
traspasar,
nada de lo mal hecho podré ya corregir,
y en medio de mis pocas lagunas de
esperanza
mi rencor va perdiendo de a poco su
asesino.
Transito las arterias de mi barrio
eludiendo las mismas cuadras para
no aburrirme,
sin arte, sin aplicación, sin
mirar nunca el cielo,
con el deseo de satisfacer apetitos
suicidas de mis tripas,
corriendo detrás del dinero en
efectivo
para comprar el tiempo que me lleve
a abrir mis pulmones al aire de la
madrugada,
acoger a los ángeles que cantan sin
cadenas,
y concluir con ellos lo que está consumado.
y concluir con ellos lo que está consumado.
martes, 16 de noviembre de 2021
La igualdad del cielo
Abriendo la ventana me
amarillo,
a unos metros de donde grita
el muro.
Resoplo y me silencio los
tacones
que en la noche
estuvieron resonando.
Encierra las anónimas
miradas
los ojos disparados a los
cielos,
la muerta calma y las
ganas muertas,
el día que eterniza su
modorra.
Abriendo la ventana me
repito,
colgado del barrote todo
el día,
mirando en un rincón entre
las piedras
la roja inexistencia de
las flores.
Aunque abarcan mis muros desolados
los mismos cielo y sol
del hombre libre.jueves, 7 de octubre de 2021
Solución existencial
Me encuentro sumergido
en esta inmensidad,
como si a mi sentir
la tierra no existiera,
flotando en el vacío,
sin tiempo ya y sin dogmas,
empotrado en murallas
allá en el infinito,
con luces de los astros,
muy solo navegando
en la prisión inmensa,
mirando con terror
la gran profundidad,
exhalando silencios
entre saltos y tumbos
dentro de la dinámica,
yendo a ninguna parte
en la infinita noche
con negros pensamientos,
preguntando: ¿a qué estoy,
por qué estoy sumergido
en esta soledad?
Como un hilo de plata,
el arroyo sereno
tendido está en la loma
espejando la estrella.
en esta inmensidad,
como si a mi sentir
la tierra no existiera,
flotando en el vacío,
sin tiempo ya y sin dogmas,
empotrado en murallas
allá en el infinito,
con luces de los astros,
muy solo navegando
en la prisión inmensa,
mirando con terror
la gran profundidad,
exhalando silencios
entre saltos y tumbos
dentro de la dinámica,
yendo a ninguna parte
en la infinita noche
con negros pensamientos,
preguntando: ¿a qué estoy,
por qué estoy sumergido
en esta soledad?
Como un hilo de plata,
el arroyo sereno
tendido está en la loma
espejando la estrella.
La cebolla
La cáscara primera es sucia.
Luego aparecen, como
sentimientos superpuestos,
otras capas más limpias,
y otras que se ven casi transparentes.
Lagrimeamos sin cesar,
y abocados al proceso, sentimos
la oscura sensación de hallar
algo valioso tras la última capa.
Sin embargo,
nada encontramos,
ninguna perla,
nada.
Su tesoro,
su substancia,
su elemento fundamental
está en su cáscara.
Incontables cebollas
Luego aparecen, como
sentimientos superpuestos,
otras capas más limpias,
y otras que se ven casi transparentes.
Lagrimeamos sin cesar,
y abocados al proceso, sentimos
la oscura sensación de hallar
algo valioso tras la última capa.
Sin embargo,
nada encontramos,
ninguna perla,
nada.
Su tesoro,
su substancia,
su elemento fundamental
está en su cáscara.
Incontables cebollas
existen en el mundo.
No perdamos el tiempo
en buscar en el núcleo.
en buscar en el núcleo.
domingo, 22 de agosto de 2021
Leteo en vida
¡Aleluya! Disfruto de mi propio Leteo.
Sentado estoy
en mi viejo sillón de mimbre.
Me dijeron que el río no es tal
sino la calle. ¡Locos!
Su asfáltica negrura no le quita
su condición acuática.
Es cierto que las barcas
semejan humeantes coches
sobre la negra y penosa corriente,
pero son veleros, al fin.
Si así la singladura, sucederán percances,
siniestros, en el incesante curso.
¡A beber, a beber, como toda la vida!
Las gaseosas claras son licores;
las oscuras, vino. ¡Salud!
Con alzheimer y todo, sé mi nombre.
Puedo comentar ciertas herejías
de mi frágil salud,
mas no te extrañe que a mis muertos
los tenga, gracias a los dioses,
con saludable vida.
No te extrañe que mi visión
perfore este presente
para recuperar, con honda lucidez
y dicha, todo lo pasado fue mejor.
Caronte me cobija ya en su barca
y yo sigo con vida.
¿En qué milagro he caído?
Puedo reír a carcajadas
en la agonía.
Sentado estoy
en mi viejo sillón de mimbre.
Me dijeron que el río no es tal
sino la calle. ¡Locos!
Su asfáltica negrura no le quita
su condición acuática.
Es cierto que las barcas
semejan humeantes coches
sobre la negra y penosa corriente,
pero son veleros, al fin.
Si así la singladura, sucederán percances,
siniestros, en el incesante curso.
¡A beber, a beber, como toda la vida!
Las gaseosas claras son licores;
las oscuras, vino. ¡Salud!
Con alzheimer y todo, sé mi nombre.
Puedo comentar ciertas herejías
de mi frágil salud,
mas no te extrañe que a mis muertos
los tenga, gracias a los dioses,
con saludable vida.
No te extrañe que mi visión
perfore este presente
para recuperar, con honda lucidez
y dicha, todo lo pasado fue mejor.
Caronte me cobija ya en su barca
y yo sigo con vida.
¿En qué milagro he caído?
Puedo reír a carcajadas
en la agonía.
sábado, 14 de agosto de 2021
Temblor de las palabras
Tu vida siempre fue
acumular las conclusiones de la fantasía,
la riqueza del sueño,
abrir las puertas
de todos los edenes que existieron,
de todas las moradas de los dioses,
y cumplir fielmente sus ordenanzas,
sus veleidades, sus caprichos.
Hoy es el cúmulo dispuesto:
te sientes listo, cultivado como aquél
jardín del último emperador chino.
El desvelo para alistarte consumió muchas noches,
muchas agujas clavadas en tu pecho.
Y hoy es el momento propicio,
la cumbre de la rítmica escalada,
el tiempo que el albur ha establecido para ti.
Sin embargo, a pesar
del soplo puro de la altura,
de los indicios favorables,
¿por qué siguen nadando las palabras
como peces esquivos en tu mente?
(Tus cuerdas vocales vibran insólitas,
casi siempre chirriantes
a pesar de las voces apropiadas.)
¿Por qué sientes el miedo de los navegantes
ante la magnitud y el misterio del mar?
¿Por qué crees saber que, si logras hablar
con mucha convicción, serás vilipendiado?
acumular las conclusiones de la fantasía,
la riqueza del sueño,
abrir las puertas
de todos los edenes que existieron,
de todas las moradas de los dioses,
y cumplir fielmente sus ordenanzas,
sus veleidades, sus caprichos.
Hoy es el cúmulo dispuesto:
te sientes listo, cultivado como aquél
jardín del último emperador chino.
El desvelo para alistarte consumió muchas noches,
muchas agujas clavadas en tu pecho.
Y hoy es el momento propicio,
la cumbre de la rítmica escalada,
el tiempo que el albur ha establecido para ti.
Sin embargo, a pesar
del soplo puro de la altura,
de los indicios favorables,
¿por qué siguen nadando las palabras
como peces esquivos en tu mente?
(Tus cuerdas vocales vibran insólitas,
casi siempre chirriantes
a pesar de las voces apropiadas.)
¿Por qué sientes el miedo de los navegantes
ante la magnitud y el misterio del mar?
¿Por qué crees saber que, si logras hablar
con mucha convicción, serás vilipendiado?
jueves, 12 de agosto de 2021
Muñeca real
Alejado de los videos pornográficos,
de la obsesión voyerista,
te echas a dormir una siesta profunda
más allá de las culpas de conciencia.
Siempre has ensalzado los resortes de la risa franca
y la floración de las adormideras.
Siempre, mi corazón, solo tú, besos reales,
labios que recorren el sentido de la carne.
Cuando estás desanimado, tomas
un trozo y medio de paraíso con ilustraciones,
el mayor de los ángeles de alas lustrosas
y las manos amadas que danzan en la penumbra.
Luego te olvidas de las tentaciones, te preservas,
y a la hora de la cama te reencuentras con su viva mirada,
y construyes sobre su piel alfombras de caricias,
hasta sentir la sístole de su sangre veraz.
de la obsesión voyerista,
te echas a dormir una siesta profunda
más allá de las culpas de conciencia.
Siempre has ensalzado los resortes de la risa franca
y la floración de las adormideras.
Siempre, mi corazón, solo tú, besos reales,
labios que recorren el sentido de la carne.
Cuando estás desanimado, tomas
un trozo y medio de paraíso con ilustraciones,
el mayor de los ángeles de alas lustrosas
y las manos amadas que danzan en la penumbra.
Luego te olvidas de las tentaciones, te preservas,
y a la hora de la cama te reencuentras con su viva mirada,
y construyes sobre su piel alfombras de caricias,
hasta sentir la sístole de su sangre veraz.
lunes, 5 de julio de 2021
Activista en la antesala del verdugo
En la espera del dedo
acusador
que lo encamine a comprender su crimen
que lo encamine a comprender su crimen
—negarse a combatir como
soldado—,
dignamente aturdido,
la gorra descubriendo su calvicie,
con sus dedos contraídos por el ansia
de fumar un cigarro,
sus espaldas padecen la derrota del príncipe
que destruye su trono
por excesos de intrigas palaciegas.
dignamente aturdido,
la gorra descubriendo su calvicie,
con sus dedos contraídos por el ansia
de fumar un cigarro,
sus espaldas padecen la derrota del príncipe
que destruye su trono
por excesos de intrigas palaciegas.
El aire es del tabaco y las axilas.
Alguien mató a su madre
escondiendo el cadáver
en un tambor. ¡Piedad,
piedad!
Llega una voz apestosa de
ratas
desde la negra celda:
grita y grita.
En la antesala del verdugo
En la antesala del verdugo
las sonrisas macabras se
desnudan
—a cara descubierta
listo para moler los sueños,
para apretar cogotes bajo el agua—.
—a cara descubierta
listo para moler los sueños,
para apretar cogotes bajo el agua—.
Y luego un trago.
El aire es del que tiene la pistola,
El aire es del que tiene la pistola,
el garrote y el látigo.
El aire es de las moscas
que sueñan los sudores,
las babas sucias,
las heridas
abiertas.
Sentado en un rincón,
escribe las sintaxis adecuadas
con un ventilador en la memoria;
se declara menos culpable,
y gestiona por nota la clemencia.
Sentado en un rincón,
escribe las sintaxis adecuadas
con un ventilador en la memoria;
se declara menos culpable,
y gestiona por nota la clemencia.
La tímida Verdad
se retrae en las auras del poder absoluto.
se retrae en las auras del poder absoluto.
Se esconde en el cinismo
de las botas
hundidas en el culo. ¡Qué
perdón ni perdón!
¡Que se vaya al carajo tu
perdón!
Y hace tres días
Y hace tres días
ella lo está esperando en
la vereda.
domingo, 4 de julio de 2021
Sinfonía simbiótica
en el jardín del tiempo,
de estos versos fríos,
las simetrías pulcras
de los bordes fractales
buscarán la cadencia.
Busca el ensueño
en los patrones
proporcionales
que se derraman
eternamente,
la melodía.
Como la rosa dúctil busca el ensueño
en el jardín del tiempo, en los patrones
de estos versos fríos, proporcionales,
las simetrías pulcras que se derraman
de los bordes fractales, eternamente,
buscarán la cadencia, la melodía.
sábado, 3 de julio de 2021
Propósito
Has arribado al mundo
para ejercer el arte sensitivo
y a disparar metáforas
sobre las negras nubes del hastío
y a encender los vocablos
que duermen en la piel del adjetivo
y a fecundar el cielo
con el canto del pájaro perdido
y a luchar palmo a palmo
contra el lenguaje, contra el verbo frío,
marchando todo el tiempo
a viva voz, de pie frente al destino.
para ejercer el arte sensitivo
y a disparar metáforas
sobre las negras nubes del hastío
y a encender los vocablos
que duermen en la piel del adjetivo
y a fecundar el cielo
con el canto del pájaro perdido
y a luchar palmo a palmo
contra el lenguaje, contra el verbo frío,
marchando todo el tiempo
a viva voz, de pie frente al destino.
sábado, 26 de junio de 2021
Fastidioso
Llama y llama y llama.
Insiste y espera
y espera a que salga.
Lo escucho y lo escucho.
Lo dejo llamar.
Sé que en poco tiempo
sospechará mi desprecio.
sábado, 29 de mayo de 2021
Viaje sin peros
Es insensata la congoja en la partida
cuando estás sentenciado al viaje,
aunque las lágrimas te sigan dando música
en ese instante donde ya no vuelan
pájaros en tus ojos.
Alístate y desgrana tu memoria,
pon los recuerdos en el corazón,
deshabita el futuro, arroja tus valiosos objetivos
con pasión proyectados,
deja que las palabras muerdan como ratas hambrientas
la carne de tu voz,
junta todo el arresto que has guardado bajo la alfombra,
y acepta que la vía transitoria
forje tu peor surco.
Desiste a tiempo de tus ene amigos;
no dejes que presencien tu dolor, tu ruina;
en la nostalgia pensarán que fuiste
mejor de lo que eres,
e incluso te amarán como se ama a los mártires
cuando estás sentenciado al viaje,
aunque las lágrimas te sigan dando música
en ese instante donde ya no vuelan
pájaros en tus ojos.
Alístate y desgrana tu memoria,
pon los recuerdos en el corazón,
deshabita el futuro, arroja tus valiosos objetivos
con pasión proyectados,
deja que las palabras muerdan como ratas hambrientas
la carne de tu voz,
junta todo el arresto que has guardado bajo la alfombra,
y acepta que la vía transitoria
forje tu peor surco.
Desiste a tiempo de tus ene amigos;
no dejes que presencien tu dolor, tu ruina;
en la nostalgia pensarán que fuiste
mejor de lo que eres,
e incluso te amarán como se ama a los mártires
que mueren libres de todo pecado.
Aunque tu espíritu se torne sombra de la luna
ante el destierro ignoto, afírmate
en la irreversibilidad del viaje,
en el espejo de los árboles efímeros,
en las voces que callarán contigo.
El destino no excluye, nunca miente,
aunque te haya cantado eurekas y aleluyas:
te promete cenizas de tu carne
y de tu angustia.
Aunque tu espíritu se torne sombra de la luna
ante el destierro ignoto, afírmate
en la irreversibilidad del viaje,
en el espejo de los árboles efímeros,
en las voces que callarán contigo.
El destino no excluye, nunca miente,
aunque te haya cantado eurekas y aleluyas:
te promete cenizas de tu carne
y de tu angustia.
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