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miércoles, 10 de enero de 2024

Deuda con mi hermano muerto

Mi hermano muerto
me reclama el dinero que me había prestado,
y yo le digo que me espere,
que no hay forma de cancelar la deuda
estando él del otro lado,
donde no existen giros de los bancos.

«Espérame, mi triste camarada,
no seas tan insoportable.
No me dejas dormir, entrecortas mis sueños.
Sabes que siempre pago, sabes que te pagaré.
Nunca he negado que te debo.
Espérame, tozudo niño,
y no le hagas soñar esto a mamá.»

jueves, 26 de octubre de 2023

Invocación a las musas

Dadme, piadosas musas, rebeldía
que me libre del déspota insaciable,
del demonio, del monstruo insobornable,
devorador de la virtud del día.

Contemplad mi titánica porfía
de la vida en el éxodo implacable,
batido de avidez infatigable
como un jardín luchando en la sequía.

Os ruego que en el tramo del futuro
anuléis el destierro, el lance duro,
y abráis las puertas de mi enigma humano.

Dadme al final, a un paso del arcano,
ya extinguida mi antorcha y mi fortuna,
como «epitafio la sangrienta luna» .

jueves, 19 de octubre de 2023

Claudio


Emperador del Imperio romano desde el 24 de enero
del año 41, hasta el 13 de octubre del año 54.

A Ramón Carballal


Aquí estoy, con mi grito fatigado,
en el año catorce de mi imperio,
ensalzado por muchos, infamado por pocos
(los que urdirán mi muerte).

Ciertamente, el terror continuo
me habita como la imagen
de una horda extranjera y asesina.
¿He sido un mal emperador?

Con los ojos censores de mis antepasados
subo—abrumado por mi bárbaro pavor—,
sobre mis castigados hombros,
secuelas de una Roma licenciosa.

¿Dónde se encuentra Mesalina
fraguando sus excesos?
Oigo incesante sus conspiraciones,
su dádiva carnal a los perjuros.

Los patricios escrutan las amplias galerías,
los oscuros jardines y aposentos;
huyen de mis terribles amenazas
e insobornable mal carácter.

¡Prefieren el placer con los eunucos!

Los libertinos jóvenes—¿qué fueron?—,
se esconden tras las dóricas columnas,
mientras las vírgenes abandonan sus cítaras
y ansiosas deambulan tras la cópula.

Los guardias son estatuas inmoladas
a quienes no se siente respirar.
¡Ay de mí!, si la paga no perciben a tiempo:
sus dagas se hundirán en mi esperanza.

Sufro los mil achaques de la senectud.
El veneno en mi sangre cumple la profecía,
mientras los cortesanos se deleitan
en las irreverentes danzas.

¡Angustia del poder! Con suerte llevarán
los dioses en sus brazos mi alma;
y hoy desprecio a los hombres,
la ingratitud de sus infames actos.

En mi lecho de enfermo, luego de tanta gloria,
soy el venado de la cacería,
aspiro el aire amargo de la conspiración,
sorbo el veneno de Agripina.

¡Guardias, venid! Que el más avaricioso
de los traidores del imperio apure mi partida,
apresure la infamia, y apremie la memoria
eterna —¡Claudio!—, de mi nombre.

sábado, 1 de octubre de 2022

El músico


Oigo los tímidos acordes,
en áspera armonía combinados,
ascender y bajar en compases hirientes.

Noto los dedos duros, malheridos
sobre la cuerda indócil,
vertiendo progresiones imprecisas.

Tenaz, el alma,
lanzándose frenética en su fe,
desde la cima con la guitarra pronta,

surca al final —balada en mi menor—,
la consonancia del heroico vuelo
en el olvido azul del gris aprendizaje.



sábado, 6 de agosto de 2022

Profecía


Siempre tendremos los lugares cósmicos
para saciar la sed de sangre.

Planetas solitarios, asteroides remotos,
duros, inatmosféricos
—como el mezquino corazón humano—,
vertiginosos astros, fulgurantes
teatros en galaxias invisibles,
heroicos campos de batallas.
Motivos para las conflagraciones,
jamás en la existencia faltarán.

¡Ah, qué azul amplitud del universo
para naves de guerra tan escasas!
¡Qué surcos fértiles, qué historias fascinantes,
para los versos refulgentes
de épicos poetas!

En el planeta equis equis uno
de la galaxia zeta dos
se disputa una guerra encarnizada
por el dominio de fecundos territorios,
mientras resisten en la madre tierra
viejos llantos, penosas agonías
y tristes corazones,
sobre las muertas hierbas.

El guerrero de aquí
ya no será el hermano
del guerrero de allá,
porque miríadas de ideales estrellas
con luces esplendentes,
las huellas de viajeros sin retorno
que cruzaron la línea para siempre,
por siempre borrarán.

Y los hombres de aquí
y los hombres de allá,
cada cual con sus armas tecnológicas,
en orgías de sangre
sus bélicos instintos saciarán.

¡Ah, qué vasto es el mar
para tan pocas y frágiles piraguas!

¡Qué insignes guerras esperan todavía
al indestructible destino humano!


martes, 2 de agosto de 2022

Hipocresía de los dioses

Tras ir perseverando en tu vivir
para alcanzar la luz y un buen destino;
tras siempre combatir el desatino,
el caos de la idea, del sentir;
tras tanta decepción al percibir
la inútil fe del ciego peregrino,
la meta inalcanzable del camino,
ignoto de la estrella tu existir…,
hallas que existes mudo en la memoria
de tu tiempo; y te encuentras, por los dioses,
al adiós y al olvido, condenado.
Han sellado con dudas tu victoria
a pesar de tu ofrenda: francas voces 
en mil poemas de dolor cantado.


jueves, 31 de marzo de 2022

Razón para el contento de este día

El hombre está tratando de encontrar su risa
y cancelar sus deudas honoríficas.
Quiere a toda costa
un sendero de césped rastrillado para sus pies descalzos,
trinos de pájaros amables
que le allanen las huellas del silencio,
encadenarse a la seguridad de los encomios,
y salirse de algún modo de su semana sin violines.

Mas hoy no le encuentro razón a la tristeza,
ni lágrimas, ni frustración.
No veo saturarse el beso amante
en las esquinas de las ciudades urgentes,
no encuentro ángeles sin alas,
la levedad del polen deseando existir
en las tardes de poca brisa y carentes de aves.

Hoy me asiste el ensueño acumulado
de los duendes sonrientes
en los bosques que sueñan primaveras.
Hoy hallo mariposas del ayer,
asombro, éxtasis, ternura,
en el sereno rito del café con leche,
y encuentro aquella luz, invento de la luna.

No entiendo hoy al hombre triste.
Me gusta francamente hoy vivir,
sintiendo la alegría de este día
en el crecer de árboles inmensos,
cuyas ramas se llenan de susurros
que, luego de milenios, se están dejando oír.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Maratón

Estás aquí, corriendo
en las justas de los atletas ambiciosos,
luchando por el mítico laurel,
siempre a una lluvia del olvido,
inflamado por las hazañas
de tantos héroes de gloria eterna.

¿Cómo ubicar tu nombre en los altares?
El fulgor de la antorcha cae sobre la mano
del que la recibe en el podio
y no en la de los que sucumben en la pista.
¿Cómo ubicarlo, si estando a punto de vencer,
la distancia se vuelve obstáculo y espera,
porque los conjurados dioses te dejan sin aliento;
y aún remoto de la meta, de la corona olímpica,
del favor de las vírgenes,
suman a tu carrera la valla del crepúsculo?

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Terminar lo consumado


Con mi padre y mi abuelo ya muertos,
y mi hijo y nieto relevando mi sangre,
hallo que, prácticamente,
he vivido todo, he soñado todo;
y mis piernas empiezan a ceder,
como si pasase de largo la música de Bach
sobre mi falta de concentración,
sobre mi espíritu sin cúpula,
sobre el sonido de mi propios huesos.

Sin piedad se repiten ciertos ritos:

me despierto temprano sin despertador,
pago mis deudas con escrúpulo,
abro las puertas del pasado
para ver que ya nunca las podré traspasar,
nada de lo mal hecho podré ya corregir,
y en medio de mis pocas lagunas de esperanza
mi rencor va perdiendo de a poco su asesino.

Transito las arterias de mi barrio
eludiendo las mismas cuadras para no aburrirme,
sin arte, sin aplicación, sin mirar nunca el cielo,
con el deseo de satisfacer apetitos suicidas de mis tripas,
corriendo detrás del dinero en efectivo
para comprar el tiempo que me lleve
a abrir mis pulmones al aire de la madrugada,
acoger a los ángeles que cantan sin cadenas,
y concluir con ellos lo que está consumado.



martes, 16 de noviembre de 2021

La igualdad del cielo

Abriendo la ventana me amarillo,
a unos metros de donde grita el muro.
Resoplo y me silencio los tacones
que en la noche estuvieron resonando.

Encierra las anónimas miradas
los ojos disparados a los cielos,
la muerta calma y las ganas muertas,
el día que eterniza su modorra.

Abriendo la ventana me repito,
colgado del barrote todo el día,
mirando en un rincón entre las piedras
la roja inexistencia de las flores.

Aunque abarcan mis muros desolados
los mismos cielo y sol del hombre libre.

jueves, 7 de octubre de 2021

Solución existencial

Me encuentro sumergido
en esta inmensidad,
como si a mi sentir
la tierra no existiera,
flotando en el vacío,
sin tiempo ya y sin dogmas,
empotrado en murallas
allá en el infinito,
con luces de los astros,
muy solo navegando
en la prisión inmensa,
mirando con terror
la gran profundidad,
exhalando silencios
entre saltos y tumbos
dentro de la dinámica,
yendo a ninguna parte
en la infinita noche
con negros pensamientos,
preguntando: ¿a qué estoy,
por qué estoy sumergido
en esta soledad?

Como un hilo de plata,
el arroyo sereno
tendido está en la loma
espejando la estrella.

La cebolla

La cáscara primera es sucia.
Luego aparecen, como
sentimientos superpuestos,
otras capas más limpias,
y otras que se ven casi transparentes.

Lagrimeamos sin cesar,
y abocados al proceso, sentimos
la oscura sensación de hallar
algo valioso tras la última capa.
 
Sin embargo,
nada encontramos,
ninguna perla,
nada.

Su tesoro,
su substancia,
su elemento fundamental
está en su cáscara.

Incontables cebollas 
existen en el mundo.
No perdamos el tiempo
en buscar en el núcleo.

domingo, 22 de agosto de 2021

Leteo en vida

¡Aleluya! Disfruto de mi propio Leteo.
Sentado estoy
en mi viejo sillón de mimbre.
Me dijeron que el río no es tal
sino la calle. ¡Locos!
Su asfáltica negrura no le quita
su condición acuática.

Es cierto que las barcas
semejan humeantes coches
sobre la negra y penosa corriente,
pero son veleros, al fin.
Si así la singladura, sucederán percances,
siniestros, en el incesante curso.

¡A beber, a beber, como toda la vida!
Las gaseosas claras son licores;
las oscuras, vino. ¡Salud!

Con alzheimer y todo, sé mi nombre.
Puedo comentar ciertas herejías
de mi frágil salud,
mas no te extrañe que a mis muertos
los tenga, gracias a los dioses,
con saludable vida.
No te extrañe que mi visión
perfore este presente
para recuperar, con honda lucidez
y dicha, todo lo pasado fue mejor.

Caronte me cobija ya en su barca
y yo sigo con vida.
¿En qué milagro he caído?
Puedo reír a carcajadas
en la agonía.

sábado, 14 de agosto de 2021

Temblor de las palabras

Tu vida siempre fue
acumular las conclusiones de la fantasía,
la riqueza del sueño,
abrir las puertas
de todos los edenes que existieron,
de todas las moradas de los dioses,
y cumplir fielmente sus ordenanzas,
sus veleidades, sus caprichos.

Hoy es el cúmulo dispuesto:
te sientes listo, cultivado como aquél
jardín del último emperador chino.
El desvelo para alistarte consumió muchas noches,
muchas agujas clavadas en tu pecho.
Y hoy es el momento propicio,
la cumbre de la rítmica escalada,
el tiempo que el albur ha establecido para ti.

Sin embargo, a pesar
del soplo puro de la altura,
de los indicios favorables,
¿por qué siguen nadando las palabras
como peces esquivos en tu mente?
(Tus cuerdas vocales vibran insólitas,
casi siempre chirriantes
a pesar de las voces apropiadas.)

¿Por qué sientes el miedo de los navegantes
ante la magnitud y el misterio del mar?
¿Por qué crees saber que, si logras hablar
con mucha convicción, serás vilipendiado?



jueves, 12 de agosto de 2021

Muñeca real

Alejado de los videos pornográficos,
de la obsesión voyerista,
te echas a dormir una siesta profunda
más allá de las culpas de conciencia.

Siempre has ensalzado los resortes de la risa franca
y la floración de las adormideras.
Siempre, mi corazón, solo tú, besos reales,
labios que recorren el sentido de la carne.

Cuando estás desanimado, tomas
un trozo y medio de paraíso con ilustraciones,
el mayor de los ángeles de alas lustrosas
y las manos amadas que danzan en la penumbra.

Luego te olvidas de las tentaciones, te preservas,
y a la hora de la cama te reencuentras con su viva mirada,
y construyes sobre su piel alfombras de caricias,
hasta sentir la sístole de su sangre veraz.



lunes, 5 de julio de 2021

Activista en la antesala del verdugo

En la espera del dedo acusador
que lo encamine a comprender su crimen
—negarse a combatir como soldado—,
dignamente aturdido,
la gorra descubriendo su calvicie,
con sus dedos contraídos por el ansia
de fumar un cigarro,
sus espaldas padecen la derrota del príncipe
que destruye su trono
por excesos de intrigas palaciegas. 

El aire es del tabaco y las axilas.
Alguien mató a su madre
escondiendo el cadáver
en un tambor. ¡Piedad, piedad!
Llega una voz apestosa de ratas
desde la negra celda: grita y grita.

En la antesala del verdugo 
las sonrisas macabras se desnudan
—a cara descubierta
listo para moler los sueños,
para apretar cogotes bajo el agua—.
Y luego un trago.

El aire es del que tiene la pistola,
el garrote y el látigo.
El aire es de las moscas que sueñan los sudores,
las babas sucias,
las heridas abiertas.

Sentado en un rincón,
escribe las sintaxis adecuadas
con un ventilador en la memoria;
se declara menos culpable,
y gestiona por nota la clemencia.

La tímida Verdad
se retrae en las auras del poder absoluto.
Se esconde en el cinismo de las botas
hundidas en el culo. ¡Qué perdón ni perdón!
¡Que se vaya al carajo tu perdón!

Y hace tres días
ella lo está esperando en la vereda.





domingo, 4 de julio de 2021

Sinfonía simbiótica


Como la rosa dúctil
en el jardín del tiempo,
de estos versos fríos,
las simetrías pulcras
de los bordes fractales
buscarán la cadencia.

Busca el ensueño
en los patrones
proporcionales
que se derraman
eternamente,
la melodía.


Como la rosa dúctil busca el ensueño
en el jardín del tiempo, en los patrones
de estos versos fríos, proporcionales,
las simetrías pulcras que se derraman
de los bordes fractales, eternamente
buscarán la cadencia, la melodía.

sábado, 3 de julio de 2021

Propósito

Has arribado al mundo
para ejercer el arte sensitivo

y a disparar metáforas
sobre las negras nubes del hastío

y a encender los vocablos
que duermen en la piel del adjetivo

y a fecundar el cielo
con el canto del pájaro perdido

y a luchar palmo a palmo
contra el lenguaje, contra el verbo frío,

marchando todo el tiempo
a viva voz, de pie frente al destino.

sábado, 26 de junio de 2021

Fastidioso




Llama y llama y llama.

Insiste y espera
y espera a que salga.

Lo escucho y lo escucho.
Lo dejo llamar.

Sé que en poco tiempo
sospechará mi desprecio.

sábado, 29 de mayo de 2021

Viaje sin peros

Es insensata la congoja en la partida
cuando estás sentenciado al viaje,
aunque las lágrimas te sigan dando música
en ese instante donde ya no vuelan
pájaros en tus ojos.

Alístate y desgrana tu memoria,
pon los recuerdos en el corazón,
deshabita el futuro, arroja tus valiosos objetivos
con pasión proyectados,
deja que las palabras muerdan como ratas hambrientas
la carne de tu voz,
junta todo el arresto que has guardado bajo la alfombra,
y acepta que la vía transitoria
forje tu peor surco.

Desiste a tiempo de tus ene amigos;
no dejes que presencien tu dolor, tu ruina;
en la nostalgia pensarán que fuiste
mejor de lo que eres,
e incluso te amarán como se ama a los mártires
que mueren libres de todo pecado.

Aunque tu espíritu se torne sombra de la luna
ante el destierro ignoto, afírmate
en la irreversibilidad del viaje,
en el espejo de los árboles efímeros,
en las voces que callarán contigo.

El destino no excluye, nunca miente,
aunque te haya cantado eurekas y aleluyas:
te promete cenizas de tu carne
y de tu angustia.