domingo, 31 de enero de 2016

Tríptico 3 de Así lo quisiste




En nuestra cama, inundarás de sal 
los lienzos del dolor por mi tardanza,
para partir en olas de añoranza
a los mares sin islas ni final.

Tríptico 2 de Así lo quisiste




Inundaste de sal 
las sábanas con tu silencio;
navegaré sus olas de añoranza
en el océano sin islas ni confín.

Tríptico 1 de Así lo quisiste




Esa cama que inundarás de sal
con lágrimas mentiras de tus noches,
te llevará en sus olas de añoranza
a una singladura sin islas ni confín,
a una soledad de alta mar
con el alto peligro de un naufragio.
Diciéndolo con saña:
te morirás en una cama fría.

sábado, 30 de enero de 2016

Volver a la esperanza




Recuerdo un tiempo en que estabas cansado de ti mismo,
cansado de charlar siempre contigo.
Recuerdo que, una vez, te has negado a ti mismo
más de tres veces en la noche,
un no no no producto de años en llegar,
un no no no de ansiedades inconfesables,
de venerar arrasado de lágrimas
cada lluvia dormida en la ventana.

Reminiscencia de un tiempo feliz




Volvió el ave a posarse
oculta en la cornisa de mi soledad.
Entonaba la melodía alegre
cuando inundaba
la ternura tus ojos,
cuando pasaba horas elucubrando un verso
que mi dicha me impedía atrapar.

viernes, 29 de enero de 2016

Tarde lluviosa



En esta tarde apática y lluviosa,
mientras se oye el entonar lejano
de un gorrión, un recóndito desgano
me oprime con sus pétalos de rosa.

Testimonio




    En aquellas lejanas horas,
en la cual seguirán los surcos
brindándose a los sembradíos,
y de mi sueño de cenizas
sigan madurando los bulbos
reverdeciendo el alma de la tierra,
estará ya mi vida
desierta de las auras del destino.

jueves, 28 de enero de 2016

Pilatos




Con la mirada dura e imponente,
observa la morbosa muchedumbre,
mientras una piadosa pesadumbre
surge de los abismos de su mente.

Pacto


De las alcantarillas que la gente
construye sin mesura, va surgiendo
el duro desajuste, desmintiendo
el rumbo de la vida, lentamente.

Las savias microscópicas, vencidas
por ríos venenosos, ceden trono
al demonio implacable, y el encono
se rinde a las especies extinguidas.

Siendo dueño de cruel voracidad
y esclavo de maligna voluntad,
impone la infeliz desolación.

Y gana al mundo su ruindad sin nombre,
gracias al pacto consentido al hombre
al acordar la civilización.



miércoles, 27 de enero de 2016

No admites agobio en este día




Muchos están tratando de perder su desdicha
en la blindada bóveda de un banco.
Y muchos persiguen a toda costa
pináculos de gloria para sus pies de barro,
amistades amables
que le allanen los surcos del hastío,
cadenas
a la felicidad de los metálicos elogios.

Paisaje




Yo preveo un paisaje
que está en cualquier instante del mañana.
Un paisaje sin mar, sin crepúsculo, sin jardín.
Un paisaje que abre
sus fauces como un tigre de la selva,
con el grito animal atrapado en el miedo,
como un árbol que espera
a las aves lejanas en la luz.

Nuestro otoño




En este otoño que creo amarte todavía
te obsequio esta canción desventurada,
todos mis buenos dioses,
y el próximo paisaje de la lluvia.

Mi dilema




Tú eres mi dilema entre amarte y amarte,
el ocaso que crispa su luz sobre mi temple,
la gacela desenfrenada en mi memoria,
el abismo de lava donde me lavo cada noche.

martes, 26 de enero de 2016

Las huellas del espanto




Esta noche no vienes a vencerte a ti mismo
sino a batir señales de tu corazón,
relámpagos, razones por la que arrojaste
la dura tempestad sobre tu cuerpo.
Esta noche, con todo tu coraje.

Infructuosa búsqueda




Me dispongo a alcanzar el cauce
que me lleve a la cuenca más sagrada,
a la cárcava, la madre de las sagradas vertientes,
donde la sed no abruma,
y el hambre se atosiga con alimentos nutritivos
que vigorizan nuestro cuerpo
y espolean nuestra memoria.

Eterno ciclo




El viento hoy parece
temblar sobre las copas de los árboles,
mientras se dobla el denso follaje a su merced,
y las raíces bajo tierra
perciben la flexible oscilación
de los enhiestos troncos,
y se estremecen las flores a punto
de lanzarse al vacío y emigrar
con sus cofres sagrados.

sábado, 23 de enero de 2016

Esclavo y liberto




Claro que puedo yo
cortarte las cadenas
y lavarte las llagas
provocadas por ellas.

Sombra de la calle




Todo esto pasa desde hace ya mucho tiempo:
en la mañana de un agitado día
la calle impasible calla, entre su prisa y sus chirridos,
mi habitual presencia como sombra.
Nadie mira mi errar.

Tormenta




Cae con furia la tormenta
sobre las copas gemebundas
a lo ancho del viento,
como declaración de guerra a la quietud.

viernes, 22 de enero de 2016

Por tu río




Por la piel de tu río singla mi mano,
por sus riscos punzantes
cayendo en sus cascadas impetuosas,
por los recodos táctiles,
por los bosques primarios
donde el instinto crece fértil.

La huerta del amor




Sembramos en la huerta las simientes.
Las manos del futuro prometieron cuidarlas.

jueves, 21 de enero de 2016

Mutación




Sube las escaleras sin cansarse;
y siempre que le dices:
¡párate!, él se para;
le dices: bueno, ¡basta!,
y él deja de entablar conversación.

Tu voz que hoy repudio




Tu voz resurge del pasado más remoto,
ya no tiene aquella cadencia de las lluvias de mayo,
de las lloviznas antiguas de junio,
ya no traen el arte de estremecer al que te escucha.

martes, 19 de enero de 2016

Poesía: ¿dónde estás?




Deseo llegar a los versos, ¿voy a los sucesos,
hablo de la muerte, del sol cuando cae el ocaso,
voy creando correspondencias y similitudes,
o hablo de anécdotas personales, de amores ya perdidos,
hago algo con el cuerpo radiante de mi amada,
describo el terrible dolor que me causó, abro mi pecho
para que el mundo vea las pulsaciones de mis sentimientos?

lunes, 18 de enero de 2016

Anécdota de una noche con mi hijo




Mi hijo está sentado en el jardín
y la noche está perfecta y estrellada.
Sin amor no tienen los hombres una buena casa,
con un jardín bien cuidado, donde los pájaros
emitan sus alegres cantos, de tal manera
que un pequeño paraíso los refugie.
Mi voz es una soga que lo tiene ligado por el cuello
sin conseguir zafarse, ¡y hoy es sábado!
y el cielo de la rubia de la esquina lo espera.

Anécdota de una noche con mi padre




Mi padre está sentado en el jardín, la noche está estrellada,
y un túnel silencioso nos aísla.
Su voz es una soga que me tiene ligado por el cuello
sin conseguir zafarme, ata mi buque al muelle,
y es sábado, carajo, y la negra de la esquina me espera.

viernes, 15 de enero de 2016

Reclusión




En la disposición de estos días
se malgastan los dones personales.
Vemos actos de viejas romerías:
sucesos rutinarios y triviales.

Tardes de mi encierro




En mi encierro, la tarde
se desprende impalpable,
como una dama fría y lujuriosa,
de su vestimenta de tiempo y aire.
Desnuda de domingos y feriados,
con la boca cerrada en sus verdades,
la tarde se desnuda ante mis ojos.

jueves, 14 de enero de 2016

Indígena en Europa




Se preguntaba aquel indio,
cuando recaló en Europa,
luego de observar el modo
en que se relacionaba
la opulenta sociedad:
“¿por qué el hambriento no usurpa
del que presume, ostentoso,
ser dueño de tantos bienes,
no por el gusto al pillaje
sino en afán de justicia?”



Elevación




En el tiempo que logres trasponer
los laberintos de la sordidez,
admitiendo la ira de Júpiter Tronante
y las risas terribles de las Parcas,

miércoles, 13 de enero de 2016

Morir en tu fuego




Anoche te embrujé con las luciérnagas divinas.
Mis manos, desatadas y viriles,
invadieron tu dicha constelada.

Renovación de mis ansias




No se me ofrece otra alternativa que renovar mis ansias      
aunque abrazado sigo a mi viejo plumaje,
y desconozco adónde me lleva el canturreo,
las palabras de estar aún con vida.

martes, 12 de enero de 2016

Verso imperfecto




Acostado ya en mi cama
dispuesto para dormir
quise corregir el verso.
Sabía que en la mañana
olvidaría el hallazgo.

Indriso de una tarde de agosto en el sur




En el metal de la tarde triste
vanos suspiros de tenues frondas
besan los ojos del alma umbría.

Romance de la luna que siempre llega




Enredada en el silencio
de la noche adormecida, 
pena la visión estéril
en la inquietante vigilia.

Ritmo de la marcha




Muchos años rindieron ya la tierra
sus frutos de verdad a tu esqueleto,
pero los vientos llevaron tus palabras
a las praderas perdidas del silencio.
Como los llantos de los niños solos,
tantas lluvias cedieron su ternura
a la sequía de tu abatimiento.
Y tú, hombre de agobio,
tratando de curtirte en el coraje.

viernes, 8 de enero de 2016

Esencia




Una alborada más está naciendo
para verter la cifra cada año,
mientras con ánimo propicio tiendo
a las vivencias lúdicas de antaño.

En las quimeras del futuro




Mientras los otros cantan las sonrisas
animosas del tiempo,
tú, arduamente, logras la saciedad del tímpano
en las brisas que siguen llegando del olvido.

Viaje temporal




En verdad, somos afortunados,
no sólo de poseer ventanas
con enormes vidrios transparentes,
sino de ver cuadros no vividos.

jueves, 7 de enero de 2016

En el campo




El esfuerzo del hombre,
de la naturaleza,
busca las cosas buenas,
la belleza en la luz,
la ostentación del alma
ausente de maldad.

tacto mortal




en la sala intensiva
de enfermos terminales
mi lágrima cayendo
él está
en la sala fatal
con su cuerpo tendido
mi pena al por mayor
mi lágrima cayendo
él está
cerrándole la puerta
al más allá
empapado su espíritu de adiós
mi lágrima cayendo
él está
vertiendo su agonía
hora tras hora
sobre nuestro dolor
mi lágrima cayendo
ahí está
bajo tubos incómodos
el miedo en el silencio
las drogas relajantes
mi lágrima cayendo
ahí está
al paso de las horas
al paso de los días
al paso del amor volando
mi lágrima cayendo
ahí está
el reloj ya sin tiempo
el reloj ya sin nadie
en mi silencio solo
mi lágrima cayendo
ahí está

martes, 5 de enero de 2016

Umbral




En el reclamo del atardecer,
surcas la nube del silencio;
regresas de los cielos del pasado
con tus músculos flaqueados
de tanto vuelo, aunque no de volar.
Has pretendido siempre el último horizonte.

Vivir hasta la noche profunda




Vivo en la cota de la noche profunda,
y durante el día debajo de mis ganas.
A veces soy
un mueble más de mi emoción,
o una tijera que corta
los minutos que sobran.

La marcha




Escrutar la meta,
los extensos mares
tras el regio buque
que siempre se aleja.

Siete días de amor crucificado y la resurrección




30 de noviembre

Sólo con amor se puede ganar la carrera del alma enferma.
Aunque los vientos crujan con sus voces hambrientas,
el espesor de sus muros harán cálidas las noches invernales.
No se puede vivir recordando por qué fue debilitándose
la fuerza avasallante del amor, el porqué de su agonía
que hoy depende de ti curar.
Cúrate ya en el amor.
Aligera tu paso.
Ama.
Sigue amando, mi desfalleciente alma.