Mostrando entradas con la etiqueta Verso blanco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verso blanco. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de noviembre de 2024

Oda a Pablo Neruda




I

Cantando para ti con versos de tu canto,
pues mi espíritu moja tu interminable mar,
descifro los misterios de tus piedras indígenas,
mientras aspiro el aire fresco cordillerano.
(Ah, cuánta fantasía, poeta del derroche,
poeta de la eterna canción desesperada).

     Te veo ciudadano con un terno de sport
paseando callejas de barrios marginales,
saludando vecinos de pobres vecindarios,
buscando pescadores en negocios de pesca,
aprendiendo tonadas de alegres lavanderas
y abriendo puertas rústicas a lo largo del mar.

sábado, 4 de noviembre de 2023

El reino silencioso

En el colmado jardín crecen esbeltas palmeras,
rosas de profusos pétalos y copos de crisantemos.
Me consagro a la labor del espinoso cuidado,
con diligencia y esmero, buenas horas de mi vida.

Soñolientas de humedad, ancestrales conmociones,
enigmas enmarañados, fuerzas mudas, vegetales,
se despiertan, se levantan, se desnudan voluptuosas,
dóciles a la lujuria, derrotando la extinción.

Vencida en la plenitud, desterrada está la muerte
hacia arcanos nebulosos, en un futuro infinito.
En el reino silencioso nadie persigue jamás 
ángeles del destino, quimeras de los cielos.


jueves, 8 de septiembre de 2022

Tiempo y existencia


Siento miedo, casi pánico,
de enfrentar la baraúnda
desolada de mi cuarto,
del insomnio en soledad.

Miedo de mí mismo, miedo
de los íntimos demonios
que ríen como verdugos
de mis hondas ansiedades.

Estos versos oportunos,
congelados de temor,
son excusas: minuteros
de un reloj inexistente.

Troncos que flotan apenas
en las aguas de los siglos.
En estos versos amparo
verso tras verso mi vida.

Que pase, que pase el tiempo.
Que se deslice la noche.
Que amanezca el nuevo día
sin alborada, sin sol.

Que pase, que pase el tiempo,
mientras pueda eternamente
repetir y repetir:
"¡Que pase, que pase el tiempo!"



viernes, 3 de junio de 2022

El otro Borges




En el patio embaldosado
de la casa señorial,
a unos metros del aljibe,
bajo altísima palmera,
el adolescente Borges,
cómodamente sentado
en blanco sillón de hierro,
medita un sobrio poema,
mientras observa extasiado
una caterva de cielo.


martes, 3 de mayo de 2022

Indriso de una tarde de agosto en el sur




En el metal de la tarde triste
vanos suspiros de tenues frondas
besan los ojos del alma umbría.

martes, 19 de abril de 2022

El indio en Europa


Se preguntaba aquel indio,
cuando recaló en Europa,
luego de observar el modo
en que se relacionaba
la opulenta sociedad:
«¿por qué el hambriento no usurpa
del que presume, ostentoso,
ser dueño de tantos bienes;
no por el gusto al pillaje
sino en afán de justicia?»


viernes, 25 de marzo de 2016

Es infame este dolor que siento.



                                                                       Para mi nieto Joaquín

viernes, 25 de septiembre de 2015

Dolores de la viuda


La carroza funeraria 
con lento andar va llevando
al hombre que, finalmente,
después de vil desenlace,
extenuado había muerto.

La viuda desconsolada,
sufre más por el futuro
de su propia vía crucis,
que por los gratos recuerdos
y el adiós a su marido.