sábado, 30 de abril de 2016

Senda de la vida


No somos seres vivos mansos, sedientos,
acercándonos sin remedio
a la única laguna africana
en la cruel sequía.

No caminamos rendidos, inexorablemente,
hacia la noche sin luna.

Seguimos celebrando por el mundo
milenios tras milenios,
disfrutando los deleites sensuales, contemplando
cómo la tierra se inclina fervorosa
ante los requerimientos del hombre;
seguimos paseando extasiados
de nuestra condición humana.

Ni siquiera es ya el tiempo
(el que día tras día e individualmente
nos arranca la vida)
causa de incertidumbre,
el que nos hace someter los páramos.

Hemos inventado el cielo
y nos volvimos rebaño
de los dioses inmortales.
Hemos hallado la senda de la vida.


Tensa soledad




¡Ángel con grandes alas de cadenas! (Blas de Otero)


La soledad se alarga,
abriendo voces que resuenan en la noche,
los cantos de sirenas
en la sombra maldita.

jueves, 28 de abril de 2016

Pacifista en la antesala del verdugo



En la espera del dedo acusador
que lo encamine a comprender su crimen
—negarse a combatir como soldado—,
dignamente aturdido,
la gorra descubriendo su calvicie,
con sus dedos contraídos por el ansia
de fumar un cigarro,
sus espaldas cargando la derrota del príncipe
que destruye su trono
por excesos de intrigas palaciegas.

miércoles, 27 de abril de 2016

Reclamo tardío




No puedo, ya no puedo (porque te quiero)
sostener los puñales filosos de tus ansias,
los pájaros fugaces de tu boca,
las campanas de muertes sucesivas.

Limosna en domingo






Si fuese tan sólo un grito
en medio de bocinazos,
confundiéndose en la calle
en los días de trabajo,
o entre murmullos de abeja
del mercado;

viernes, 22 de abril de 2016

Invierno del subtrópico




El moderado invierno del subtrópico
ha expulsado 
con esforzada ayuda del otoño
al verano agobiante
(estación rigurosa cuyo calor aplasta);
y en mi espíritu,
en el que el decaimiento imperaba,
como un vampiro al advertir la noche,
despierta lentamente
la fantasía
con su expresión de regodeo.

Leteo en vida




¡Albricias! Disfruto de mi propio Leteo.
Sentado estoy
en mi viejo sillón de mimbre.
Me dicen que el río no es tal sino la calle. ¡Locos!
Su negrura asfáltica no le quita su índole acuática.

jueves, 21 de abril de 2016

Con el palo de fregar como terapia


A veces me da risa lo de siempre.
Antes sí me irritaba,
hoy ya no tanto;
pero nunca me acostumbré
a los tenaces golpeteos
de su palo de repasar contra los muebles,
las paredes, las puertas,
metódicamente, durante todo el día,
como si esa tarea
la mantuviese eternamente joven.

Aunque sé que tampoco
puedo sentarme todo el tiempo
tratando de aprender la lengua del fregado,
de igual manera,
ella entrará azotando las esquinas
con su palo de repasar,
el escritorio, la silla, mis piernas, mis ideas,
y me levantaré
para que pula el piso donde estaban mis pies,
con mi sonrisa de condescendencia,
como todos los días.
Para que luego de que yo muriese,
nunca sienta que me irritaba
(he mentido en el verso más arriba)
terriblemente su faena de limpieza,
su terapéutica manera de fregar.



miércoles, 20 de abril de 2016

Tristeza del río




Cuando muere la música
en la gris facultad de la conciencia,
con oficio y sin alma
se pronuncian los labios del poeta.

La noche se desnuda ante mi alcance




El día huye de mi hastío. Las aves resignaron
sus timbres en el eco del barullo.
Es hora de cosecha de los dioses,
hora de saciedad celeste.

martes, 19 de abril de 2016

Providenciales deidades




Siempre entregado a mi obstinación, y a pesar de las advertencias de Ego, me adentré una vez más por los lúgubres senderos hasta llegar a la última encrucijada, donde el cuadrado guardia se encontraba resguardando la entrada; y, con su magnífica elocuencia, me persuadió de que ingresara.

Vacilación en el eje del silencio




No sé si deba mantener
en lo alto el puño de la vida
ante el acoso del adiós
en su sentencia de callarme.

Libertad del canto



Nunca mates el silencio si no es para cantar.


De una voz incipiente a esta parte,
se nutre la codicia del oído
con cantos en cadena,
aunque el silencio en el espíritu madura.

sábado, 16 de abril de 2016

La distancia que nos separa






Soporto la distancia hasta tus brazos,
esta llovizna persistente, como
lágrimas que caen en un lugar aparte,
lejos de nuestra magnitud.

POECIDIO - libro de poemas


Este libro pretende ser un conjunto de metapoemas de entre los publicados en este blog, cuya característica principal sea la punzada que se recibe por cada acometida poética. No todos los poemas producen "el dolor del parto". Algunos nacen de un tirón, casi sin darnos cuenta; otros, sin embargo, durante días nos aplastan en la impotencia de encontrar la feliz conclusión. De estos últimos son los que integran este libro.

viernes, 15 de abril de 2016

La vida no termina hasta la nada





Pareciera que es tarde
para volar los altos cielos
y aterrizar en las urbanas calles
que antiguas languidecen en los recuerdos cálidos.


jueves, 14 de abril de 2016

La palabra




Al despertar  
del hondo sueño encadenado,
esquejes de utopía             
reclaman su estallido en la existencia.

miércoles, 13 de abril de 2016

Carta a mi hermano muerto




Irrevocablemente, sin apuros,
nos encontraremos unidos,
y seré yo quien te siga con toda
mi inexperiencia de cadáver,
de fantasma que lucha
por sus reliquias familiares,
inseguro de la inmortalidad,
pero dejando ya este cuerpo vano,
esta lengua callada en el instante,
este retrato de vampiro en el espejo,
jugando con el alma en la derrota,
llamando a gritos a lo que no responde.

Soneto inconcluso



Caer en el sopor, en su maraña,
efigie del baldío sentimiento,
torturado en el vil presentimiento
de que el hastío más y más se ensaña.

martes, 12 de abril de 2016

lunes, 11 de abril de 2016

Razón para el contento de este día




El hombre está tratando de encontrar su risa
y cancelar sus deudas horarias.
Quiere a toda costa
un sendero de césped para sus pies descalzos,
trinos de pájaros amables
que le allanen las huellas del silencio,
encadenarse a la seguridad de los encomios,
y salirse de algún modo de su semana.

domingo, 10 de abril de 2016

Promesa laboral

Promesa laboral

Invocación a Apolo




De tu piedad reclamo, dios Apolo,
retenido en la inmensa telaraña
de vigilia febril, en la maraña
del albur, del acaso, mudo y solo,
al atisbo de insectos de Utopía,
del oscuro laurel glorificado
por las justas de Atenas, enredado
en ansias de ambiciosa cacería,


Renovación




Ha llegado el momento
de irrespetar los vínculos sagrados.

viernes, 8 de abril de 2016

Pérdida de tu recuerdo




Yerro definitivamente desligado
de las calles que hoy transita tu existencia,
quizá reconocido en tus trajines
como un rostro distante en el iris de un miope
o en el resabio exiguo de los besos.

jueves, 7 de abril de 2016

Risa de la muerte




Del poder que ostentaba alegremente
malgastando el dinero del erario,
llevando el oropel de funcionario
hasta la alcoba de su amante ardiente;

Primavera en domingo




Aurora de setiembre. En armonía
revelada de ave mensajera,
al canto de la enorme pajarera,
va proponiendo su color el día.

miércoles, 6 de abril de 2016

Sepulcro en la noche




Así como una mandolina busca
el beso dócil
de la canción exacta;
la tarde,
sobre mis ojos pájaros,
la beldad del crepúsculo;
y el verde,
en el azul turquí,
el negro de la sombra.

Viaje sin lamentos




Es insensata la congoja en la partida
cuando estás sentenciado al viaje,
aunque las lágrimas te sigan dando música
en ese instante donde ya no vuelan
pájaros en tus ojos.

martes, 5 de abril de 2016

Puta soledad




Si mucho padecí ante el vacío
de la noche la puta soledad,
y azorado escuché en la inmensidad
del alma su pavor, su acento frío.

lunes, 4 de abril de 2016

La esperanza muerta




Tratando de avistar
alguna sombra parecida a tu recuerdo,
el tiempo pasa, pasa y pasa,
perenne, pertinaz, continuo
en búsqueda y ausencia de mí mismo.

domingo, 3 de abril de 2016

Frío




¿Frío? Sí, mucho frío,
poeta, en las entrañas.

Tránsito




Como todos nosotros,
segundo por segundo,
ella también está cayendo
en el abismo irrevocable de su tiempo.

La gravidez del vientre,
la postura desinhibida
en el incómodo sillón,
la lánguida mirada
soñando ya maternidad.

En el hijo que espera,
así mismo, el gusano de las horas
va irrumpiendo en el lodo
de su engendrada finitud. 


sábado, 2 de abril de 2016

Libertad del canto




De una voz incipiente a esta parte,
se nutre la codicia del oído
con cantos en cadena,
aunque el silencio en el espíritu madura.

Poético fervor




Antes de ti, jamás la luz —sus rayos—
estallaba con ímpetu en mi mente,
ni en la piel de la flor iridiscente
cuando ardían sus pálidos desmayos.

viernes, 1 de abril de 2016

La ceguera de la luz del día




(Yo la miro -esplendente, ella-
cayendo en láminas de vidrio
entre las ramas ocres.)

Siempre mi tumba estará en el sur




Nunca fuimos ajenos al afecto.
Nunca fuimos apátridas del llanto.
Nunca fuimos ladrones de la herida.
Nunca fuimos los ríos del rencor.