Entonces el verano estaba en la espiral de nuestras risas;
y eran los bosques de tus labios, para mi alma migrante,
nidos que pretendían reponer las aves
traviesas de mi juventud.
Me sentía seguro al caminar la cuerda floja,
de vencer el trapecio de la muerte, de herir mi soledad,
trasponiendo los vértigos
donde luchaba por vencer mi hombría inútil.
Hace años que cae mi mirada
sobre tu pecho, sobre tus piernas rectas,
sobre tu manera de caminar
que alborota el supermercado.
Pero recién ahora veo
mis convicciones que nacieron
del oculto misterio
de una pasión de sangre de incandescente carne y hueso.
sábado, 25 de septiembre de 2021
viernes, 17 de septiembre de 2021
Nuestras cadenas
No te pido que arrastres conmigo mis cadenas,
ni te ruego ayuda para estibarlas.
¿Qué ganaría yo, ocioso y saludable,
andando sin esfuerzo por las sendas del alma?
¿Y qué serías tú si yo recompensase
tamaña cortesía cargando tus cadenas?
Marchemos juntos, si así lo deseas,
hombro a hombro, secándonos nuestros sudores,
sin súplicas, hollando las angustias,
cayendo y levantándonos sin lágrimas,
al paso de las fieras pesadillas,
al ritmo de la luna silenciosa,
a veces abatidos,
a veces riendo en el repliegue.
Cantando la canción de los utópicos,
conservando la piel acechante del tigre,
empapados de lluvia fría,
como en aquella tempestad violenta
que nos dejó calados
sin dioses en la gruta compartida.
Discretamente encadenados
amémonos en este vasto mundo.
jueves, 16 de septiembre de 2021
Ella está cantando en la cocina
Solos en la cocina,
ella entre platos y cubiertos y detergente;
yo, con mi fiel corazón preguntándose:
¿cuándo descansará?
Su delantal celeste,
su perpetua sonrisa, su cabello rebelde,
y el labial rojo inmaculado
aún del trabajo, ¡qué bella imagen!
Yo no sé, pero la oigo,
al recuerdo de nuestra convivencia,
tararear nuestra vieja balada
ella entre platos y cubiertos y detergente;
yo, con mi fiel corazón preguntándose:
¿cuándo descansará?
Su delantal celeste,
su perpetua sonrisa, su cabello rebelde,
y el labial rojo inmaculado
aún del trabajo, ¡qué bella imagen!
Yo no sé, pero la oigo,
al recuerdo de nuestra convivencia,
tararear nuestra vieja balada
de los primeros meses de pasión.
Creo percibir en el arco iris de su canto
el instante absoluto, la intensa realidad,
colores vivos de nuestra historia
Creo percibir en el arco iris de su canto
el instante absoluto, la intensa realidad,
colores vivos de nuestra historia
que me empujan a versear:
«quiero encerrarla eternamente
en algunas palabras donde somos
sencillamente de verdad».
«quiero encerrarla eternamente
en algunas palabras donde somos
sencillamente de verdad».
miércoles, 15 de septiembre de 2021
Carta a mi querida negra
Sigo enteramente tuyo mi querida negra
Como una cuchillada traicionera en el callejón
Vaya que te vaya que le he dado a tu impenetrable corazón
Eres una sensual y negra camilla de hospital para locos
Y yo soy uno de los cientos de locos que has cargado
Nuestra alianza te reporta migas para las palomas y paz de las plazas
Acuéstate a jadear a mi lado con el incendio de tus entrepiernas
Tu cama es un altar sagrado para la inmolación de mi libido
Ahí van a acechar siempre los hambrientos buitres de mis fantasías
Creo haberme aventurado bien profundo
En la oscuridad de tu estructura carnal y ósea No encuentro razones
Ninguna para reírnos con las costillas rotas De ahí que sólo recuérdame
Eres la chica más dulce del pasado y del día y de la noche y de la nada
Eres como el violín de un pájaro entre las ramas de los árboles
Eres un apetecible trozo de carne para los lobos del instinto
Te socorreré en alguna alcantarilla de la ciudad En algún raudal
Aunque sé que tú vives en las praderas de los corazones congelados
En las cornisas del aire donde te empeñas en ser hembra corriente
Tangentemente te recuerdo como a una reina conquistada y violada
Y a cada tanto mi acuciado frenesí te invade como un semental
Y mi dorado espejo se estremece de tenerte cada vez que se empaña
Gracias por amar así tan humildemente siendo requerida
Gracias por el satisfactorio sexo que me prodigabas cada vez menos
Gracias por comprender la furia de mi destino sin ti
Gracias mil por tu morena piel que se zambulle en mi mirada
Gracias negra querida por esos labios incansables de besar como nadie
Gracias mi deseada fémina a quien desnudé ceremoniosamente
Gracias por ser tan poca cosa en el espectro social de los soberbios
Gracias negra por consentirme depredador de tu moral
Gracias mil mi negra que tanto ya te has acoplado a mí
Vaya que te vaya que le he dado a tu impenetrable corazón
Eres una sensual y negra camilla de hospital para locos
Y yo soy uno de los cientos de locos que has cargado
Nuestra alianza te reporta migas para las palomas y paz de las plazas
Acuéstate a jadear a mi lado con el incendio de tus entrepiernas
Tu cama es un altar sagrado para la inmolación de mi libido
Ahí van a acechar siempre los hambrientos buitres de mis fantasías
Creo haberme aventurado bien profundo
En la oscuridad de tu estructura carnal y ósea No encuentro razones
Ninguna para reírnos con las costillas rotas De ahí que sólo recuérdame
Eres la chica más dulce del pasado y del día y de la noche y de la nada
Eres como el violín de un pájaro entre las ramas de los árboles
Eres un apetecible trozo de carne para los lobos del instinto
Te socorreré en alguna alcantarilla de la ciudad En algún raudal
Aunque sé que tú vives en las praderas de los corazones congelados
En las cornisas del aire donde te empeñas en ser hembra corriente
Tangentemente te recuerdo como a una reina conquistada y violada
Y a cada tanto mi acuciado frenesí te invade como un semental
Y mi dorado espejo se estremece de tenerte cada vez que se empaña
Gracias por amar así tan humildemente siendo requerida
Gracias por el satisfactorio sexo que me prodigabas cada vez menos
Gracias por comprender la furia de mi destino sin ti
Gracias mil por tu morena piel que se zambulle en mi mirada
Gracias negra querida por esos labios incansables de besar como nadie
Gracias mi deseada fémina a quien desnudé ceremoniosamente
Gracias por ser tan poca cosa en el espectro social de los soberbios
Gracias negra por consentirme depredador de tu moral
Gracias mil mi negra que tanto ya te has acoplado a mí
Gracias Gracias Gracias por no reclamar mi soledad para siempre
Deseaba que lo supieras mi negra inolvidable
Deseaba que lo supieras mi negra inolvidable
Tu examante agradecido
viernes, 3 de septiembre de 2021
Fantaseando con mi partida
Será insensata la congoja en la partida
—tendido en la distancia que devora—,
cuando un ámbito infinito de paz y calma
se presente ante la mirada de mi espíritu,
y mi memoria siga derramando sueños
sobre ese instante donde emigrarán
todas las aves de mi panorama.
Desgranaré en milésima de tiempo
la historia de mi juventud, su cielo constelado,
los recuerdos del corazón: sus incansables fuegos.
Deshabitaré el cuarto del futuro
para arrojar serenamente mis valiosos objetivos
con pasión proyectados.
Soportaré que las palabras muerdan como ratas hambrientas
la carne de mi voz.
Juntaré todo el arresto guardado bajo la alfombra,
y consentiré que las lluvias de mis faltas
forjen mi peor surco.
Aunque mi canto calle bajo la sombra de los cuervos,
ante el destierro irrevocable, viviré la ausencia
en el espejo de la combustión efímera,
en las voces de sus lumbres dormidas.
El destino no excluye y nunca miente;
aunque me haya cantado eurekas y aleluyas,
sé que me sentencia cenizas redentoras
al viento de mi sangre y de mi angustia.
Renunciaré a tiempo a mis ene(a)migos,
evitando presencien mi dolor y mi ruina
(en la nostalgia pensarán que fui mejor de lo que soy,
e incluso me amarán como se ama a los mártires).
—tendido en la distancia que devora—,
cuando un ámbito infinito de paz y calma
se presente ante la mirada de mi espíritu,
y mi memoria siga derramando sueños
sobre ese instante donde emigrarán
todas las aves de mi panorama.
Desgranaré en milésima de tiempo
la historia de mi juventud, su cielo constelado,
los recuerdos del corazón: sus incansables fuegos.
Deshabitaré el cuarto del futuro
para arrojar serenamente mis valiosos objetivos
con pasión proyectados.
Soportaré que las palabras muerdan como ratas hambrientas
la carne de mi voz.
Juntaré todo el arresto guardado bajo la alfombra,
y consentiré que las lluvias de mis faltas
forjen mi peor surco.
Aunque mi canto calle bajo la sombra de los cuervos,
ante el destierro irrevocable, viviré la ausencia
en el espejo de la combustión efímera,
en las voces de sus lumbres dormidas.
El destino no excluye y nunca miente;
aunque me haya cantado eurekas y aleluyas,
sé que me sentencia cenizas redentoras
al viento de mi sangre y de mi angustia.
Renunciaré a tiempo a mis ene(a)migos,
evitando presencien mi dolor y mi ruina
(en la nostalgia pensarán que fui mejor de lo que soy,
e incluso me amarán como se ama a los mártires).
Y me iré en el hondo silencio con sus noches largas
que llega luego de una guerra atroz.
que llega luego de una guerra atroz.
sábado, 28 de agosto de 2021
Cabaret
Descorran el telón. Miremos
los múltiples matices,
los misterios filtrados,
las posturas traviesas
y alguna que otra sexsuación.
Rásguenlo y enciendan la luz,
que ahí vienen sonrientes
para danzar con gracia
en el gran escenario
de luces negras y emoción.
Ah, cuerpos esbeltos, carnales,
flotando entre las nubes,
moviéndose semidesnudos
con pomposos y coloridos emplumados.
A las otras, también radiantes
allá tras bastidores,
también casi desnudas,
mis ojos codiciosos
esperan con expectación.
los múltiples matices,
los misterios filtrados,
las posturas traviesas
y alguna que otra sexsuación.
Rásguenlo y enciendan la luz,
que ahí vienen sonrientes
para danzar con gracia
en el gran escenario
de luces negras y emoción.
Ah, cuerpos esbeltos, carnales,
flotando entre las nubes,
moviéndose semidesnudos
con pomposos y coloridos emplumados.
A las otras, también radiantes
allá tras bastidores,
también casi desnudas,
mis ojos codiciosos
esperan con expectación.
Como macho cabrío,
las quiero a todas con pasión.
las quiero a todas con pasión.
viernes, 27 de agosto de 2021
Reclusión
En la repetición de tantos días
se opacan las virtudes naturales.
Solo vemos las lentas agonías:
sucesos rutinarios y triviales.
La costumbre de grises compañías
no producen momentos esenciales,
etapas importantes, energías;
solo pasos que marchan fantasmales.
Nos preguntamos, en tal caso: ¿qué somos:
las piedras de este patio que gastamos,
tras las rejas perpetuos asomos
o jugadores que jamás ganamos?
Tal vez, en estos rígidos rincones,
los recuerdos que anulan emociones.
se opacan las virtudes naturales.
Solo vemos las lentas agonías:
sucesos rutinarios y triviales.
La costumbre de grises compañías
no producen momentos esenciales,
etapas importantes, energías;
solo pasos que marchan fantasmales.
Nos preguntamos, en tal caso: ¿qué somos:
las piedras de este patio que gastamos,
tras las rejas perpetuos asomos
o jugadores que jamás ganamos?
Tal vez, en estos rígidos rincones,
los recuerdos que anulan emociones.
lunes, 23 de agosto de 2021
Mutación
Sube las escaleras sin cansarse;
y siempre que le dices:
¡párate!, él se para;
le dices: bueno, ¡basta!,
y él deja de entablar conversación.
Tu cerebro, algún día,
será implantado en él.
Entonces cumplirás
tus propias órdenes.
y siempre que le dices:
¡párate!, él se para;
le dices: bueno, ¡basta!,
y él deja de entablar conversación.
Tu cerebro, algún día,
será implantado en él.
Entonces cumplirás
tus propias órdenes.
domingo, 22 de agosto de 2021
Leteo en vida
¡Aleluya! Disfruto de mi propio Leteo.
Sentado estoy
en mi viejo sillón de mimbre.
Me dijeron que el río no es tal
sino la calle. ¡Locos!
Su asfáltica negrura no le quita
su condición acuática.
Es cierto que las barcas
semejan humeantes coches
sobre la negra y penosa corriente,
pero son veleros, al fin.
Si así la singladura, sucederán percances,
siniestros, en el incesante curso.
¡A beber, a beber, como toda la vida!
Las gaseosas claras son licores;
las oscuras, vino. ¡Salud!
Con alzheimer y todo, sé mi nombre.
Puedo comentar ciertas herejías
de mi frágil salud,
mas no te extrañe que a mis muertos
los tenga, gracias a los dioses,
con saludable vida.
No te extrañe que mi visión
perfore este presente
para recuperar, con honda lucidez
y dicha, todo lo pasado fue mejor.
Caronte me cobija ya en su barca
y yo sigo con vida.
¿En qué milagro he caído?
Puedo reír a carcajadas
en la agonía.
Sentado estoy
en mi viejo sillón de mimbre.
Me dijeron que el río no es tal
sino la calle. ¡Locos!
Su asfáltica negrura no le quita
su condición acuática.
Es cierto que las barcas
semejan humeantes coches
sobre la negra y penosa corriente,
pero son veleros, al fin.
Si así la singladura, sucederán percances,
siniestros, en el incesante curso.
¡A beber, a beber, como toda la vida!
Las gaseosas claras son licores;
las oscuras, vino. ¡Salud!
Con alzheimer y todo, sé mi nombre.
Puedo comentar ciertas herejías
de mi frágil salud,
mas no te extrañe que a mis muertos
los tenga, gracias a los dioses,
con saludable vida.
No te extrañe que mi visión
perfore este presente
para recuperar, con honda lucidez
y dicha, todo lo pasado fue mejor.
Caronte me cobija ya en su barca
y yo sigo con vida.
¿En qué milagro he caído?
Puedo reír a carcajadas
en la agonía.
sábado, 14 de agosto de 2021
Temblor de las palabras
Tu vida siempre fue
acumular las conclusiones de la fantasía,
la riqueza del sueño,
abrir las puertas
de todos los edenes que existieron,
de todas las moradas de los dioses,
y cumplir fielmente sus ordenanzas,
sus veleidades, sus caprichos.
Hoy es el cúmulo dispuesto:
te sientes listo, cultivado como aquél
jardín del último emperador chino.
El desvelo para alistarte consumió muchas noches,
muchas agujas clavadas en tu pecho.
Y hoy es el momento propicio,
la cumbre de la rítmica escalada,
el tiempo que el albur ha establecido para ti.
Sin embargo, a pesar
del soplo puro de la altura,
de los indicios favorables,
¿por qué siguen nadando las palabras
como peces esquivos en tu mente?
(Tus cuerdas vocales vibran insólitas,
casi siempre chirriantes
a pesar de las voces apropiadas.)
¿Por qué sientes el miedo de los navegantes
ante la magnitud y el misterio del mar?
¿Por qué crees saber que, si logras hablar
con mucha convicción, serás vilipendiado?
acumular las conclusiones de la fantasía,
la riqueza del sueño,
abrir las puertas
de todos los edenes que existieron,
de todas las moradas de los dioses,
y cumplir fielmente sus ordenanzas,
sus veleidades, sus caprichos.
Hoy es el cúmulo dispuesto:
te sientes listo, cultivado como aquél
jardín del último emperador chino.
El desvelo para alistarte consumió muchas noches,
muchas agujas clavadas en tu pecho.
Y hoy es el momento propicio,
la cumbre de la rítmica escalada,
el tiempo que el albur ha establecido para ti.
Sin embargo, a pesar
del soplo puro de la altura,
de los indicios favorables,
¿por qué siguen nadando las palabras
como peces esquivos en tu mente?
(Tus cuerdas vocales vibran insólitas,
casi siempre chirriantes
a pesar de las voces apropiadas.)
¿Por qué sientes el miedo de los navegantes
ante la magnitud y el misterio del mar?
¿Por qué crees saber que, si logras hablar
con mucha convicción, serás vilipendiado?
jueves, 12 de agosto de 2021
Muñeca real
Alejado de los videos pornográficos,
de la obsesión voyerista,
te echas a dormir una siesta profunda
más allá de las culpas de conciencia.
Siempre has ensalzado los resortes de la risa franca
y la floración de las adormideras.
Siempre, mi corazón, solo tú, besos reales,
labios que recorren el sentido de la carne.
Cuando estás desanimado, tomas
un trozo y medio de paraíso con ilustraciones,
el mayor de los ángeles de alas lustrosas
y las manos amadas que danzan en la penumbra.
Luego te olvidas de las tentaciones, te preservas,
y a la hora de la cama te reencuentras con su viva mirada,
y construyes sobre su piel alfombras de caricias,
hasta sentir la sístole de su sangre veraz.
de la obsesión voyerista,
te echas a dormir una siesta profunda
más allá de las culpas de conciencia.
Siempre has ensalzado los resortes de la risa franca
y la floración de las adormideras.
Siempre, mi corazón, solo tú, besos reales,
labios que recorren el sentido de la carne.
Cuando estás desanimado, tomas
un trozo y medio de paraíso con ilustraciones,
el mayor de los ángeles de alas lustrosas
y las manos amadas que danzan en la penumbra.
Luego te olvidas de las tentaciones, te preservas,
y a la hora de la cama te reencuentras con su viva mirada,
y construyes sobre su piel alfombras de caricias,
hasta sentir la sístole de su sangre veraz.
lunes, 12 de julio de 2021
Poetas que me habitan
Cada poeta que amanezco
encarnizadamente me destruye,
rehusando las imágenes logradas.
Las superpone, las permuta, las retoca
o les arranca sus colores que dice deslucidos,
para hacer emerger --proclaman-- mariposas del gusano.
Cada día el inédito poeta
amanece sin requerir a ningún dios
encarnizadamente me destruye,
rehusando las imágenes logradas.
Las superpone, las permuta, las retoca
o les arranca sus colores que dice deslucidos,
para hacer emerger --proclaman-- mariposas del gusano.
Cada día el inédito poeta
amanece sin requerir a ningún dios
la identificación de lo imperfecto.
domingo, 11 de julio de 2021
Extraño tus ojos que ardían bajo los efectos de mi amor
Eran como pétalos que se doblaban lánguidamente sobre su núcleo de miel,
como dos luciérnagas en la sombra del jardín derramando luces calladas.
Hoy veo que ya entonces, esbozabas con dulce afectación
un alma dura, otro frío corazón que a aquel reemplazaría.
Ay, amor, mi gozoso paroxismo de tantas albas lujuriosas:
yo sigo separando la parte más humana de ti, sigo viendo el rostro puro
que existe aún detrás de esa fisonomía dura
que hoy me expresa su desprecio.
Desanimado, serpenteo hacia tu antiguo lado amoroso,
y elijo sólo admitir aquella realidad donde ensalzabas mis orgasmos más grises,
donde saltabas sobre mí como una mascota agradecida.
Abandonado hoy de aquellos ritos, escojo estar con mi perfil nostálgico.
Decido advertir que permaneciendo a mi lado no estás,
que ya no te percibo en la risa,
en esos labios que temblaban como la caja añeja de un violín.
Reconozco que sigo esperanzado amándote,
pues espero crédulamente recuperar tu locura.
Hoy veo que ya entonces, esbozabas con dulce afectación
un alma dura, otro frío corazón que a aquel reemplazaría.
Ay, amor, mi gozoso paroxismo de tantas albas lujuriosas:
yo sigo separando la parte más humana de ti, sigo viendo el rostro puro
que existe aún detrás de esa fisonomía dura
que hoy me expresa su desprecio.
Desanimado, serpenteo hacia tu antiguo lado amoroso,
y elijo sólo admitir aquella realidad donde ensalzabas mis orgasmos más grises,
donde saltabas sobre mí como una mascota agradecida.
Abandonado hoy de aquellos ritos, escojo estar con mi perfil nostálgico.
Decido advertir que permaneciendo a mi lado no estás,
que ya no te percibo en la risa,
en esos labios que temblaban como la caja añeja de un violín.
Reconozco que sigo esperanzado amándote,
pues espero crédulamente recuperar tu locura.
sábado, 10 de julio de 2021
Se hizo tarde para el vuelo
para abrir cada día las ventanas
e iluminar tu cuerpo con el sol.
Estás tan lejana como tu cuna;
y yo, solo como un candado,
como un caballo muerto en la pradera.
Una triste palmera flota
sobre tu dura ausencia
frente a la inmensidad de mi desierto.
Hoy es uno de esos inquietos días
cuando el alma es ala desplegada
ingenuamente a la locura de los vientos.
Extremos puros
Duerme plácido el niño
en uno de los cuartos de la vieja casona;
y, contiguo, el anciano
descubre lentamente
el rostro de su dura decadencia.
La infinita distancia
en que se hallan parados a orillas de la vida,
impide el aspaviento
que logre hacer posible
la dicha de saberse en convivencia.
Se escuchan pasos torpes
que gastan los segundos en las horas dormidas;
y en triviales quehaceres,
los miembros desgastados
se aferran a la vida que se aleja.
Ignorando la muerte,
sonriendo a las imágenes del sueño que lo inunda
se observa al niño, al ángel
de lozanas mejillas
veladas por el dios de la inocencia.
Extremos, ambas vidas,
de las fuerzas vitales, carecen de entidad,
y yerran en el mundo
de espaldas a las aguas
del lago donde hierve la existencia.
en uno de los cuartos de la vieja casona;
y, contiguo, el anciano
descubre lentamente
el rostro de su dura decadencia.
La infinita distancia
en que se hallan parados a orillas de la vida,
impide el aspaviento
que logre hacer posible
la dicha de saberse en convivencia.
Se escuchan pasos torpes
que gastan los segundos en las horas dormidas;
y en triviales quehaceres,
los miembros desgastados
se aferran a la vida que se aleja.
Ignorando la muerte,
sonriendo a las imágenes del sueño que lo inunda
se observa al niño, al ángel
de lozanas mejillas
veladas por el dios de la inocencia.
Extremos, ambas vidas,
de las fuerzas vitales, carecen de entidad,
y yerran en el mundo
de espaldas a las aguas
del lago donde hierve la existencia.
jueves, 8 de julio de 2021
Razones de nuestro maduro amor
Nuestro maduro amor se ha vuelto racional,
tan meditado que nuestras desavenencias
desaparecen rápidamente
bajo las charlas lógicas.
Nuestra armonía nace de las amenazas
de fuerzas temporales,
como de aquellos dioses griegos
que forjaban sus reinos en trozos de rutinas
(nacían dioses para casi todos
los sucesos de la existencia).
Fue penoso, al principio,
amarte bajo condiciones tan dogmáticas;
pero, más tarde, poco a poco,
fui consintiendo amarte así,
porque mi corazón ya no soportaría
el ímpetu animal absuelto.
tan meditado que nuestras desavenencias
desaparecen rápidamente
bajo las charlas lógicas.
Nuestra armonía nace de las amenazas
de fuerzas temporales,
como de aquellos dioses griegos
que forjaban sus reinos en trozos de rutinas
(nacían dioses para casi todos
los sucesos de la existencia).
Fue penoso, al principio,
amarte bajo condiciones tan dogmáticas;
pero, más tarde, poco a poco,
fui consintiendo amarte así,
porque mi corazón ya no soportaría
el ímpetu animal absuelto.
Estado de ánimo
Cuando las añejadas aflicciones
contienen la ferviente voluntad,
desierto soy de antiguas emociones,
canto infecundo soy y levedad.
Aburrimiento vil, emanaciones
que hieden del sopor: la asiduidad;
y sus lejanas lumbres y resoles
fusionan espejismo y realidad.
No es, advierto, vergonzoso llanto,
mudez penosa de profunda herida;
es desgaste del brío, crudo espanto
ante las frustraciones de la vida.
Mañana venceré el hundido ceño
para recuperar el firme empeño.
que hieden del sopor: la asiduidad;
y sus lejanas lumbres y resoles
fusionan espejismo y realidad.
No es, advierto, vergonzoso llanto,
mudez penosa de profunda herida;
es desgaste del brío, crudo espanto
ante las frustraciones de la vida.
Mañana venceré el hundido ceño
para recuperar el firme empeño.
miércoles, 7 de julio de 2021
Sirena
Me gusta cuando nadas
con tus pechos desnudos
sobre las olas impetuosas
de la sábana
con tus pechos desnudos
sobre las olas impetuosas
de la sábana
Reafirmación
Me paro frente a ti para decirte
un secreto –una liberación
de mis excesos de éxtasis–
de nuestros años felices.
Te miro y una no sé de dónde
agradecida voz
te lo dice en silencio.
de nuestros años felices.
Te miro y una no sé de dónde
agradecida voz
te lo dice en silencio.
lunes, 5 de julio de 2021
Me come por dentro
Pero el que sufre no soy sino yo
frente a la página asumida en desnudez;
desnudez que hace sangrar, no como la dama
que ofrece no solo eso sino manoseo,
y provoca derrame de obsesión.
Y he aquí que siendo mejorado
por honrados maestros,
por sacerdotes que zurraban
nuestras asentaderas con la humildad,
sufro con gran vergüenza
la inocultable dicha
del que no se cansa día tras día
de transmitir sus chorreantes emociones.
frente a la página asumida en desnudez;
desnudez que hace sangrar, no como la dama
que ofrece no solo eso sino manoseo,
y provoca derrame de obsesión.
Y he aquí que siendo mejorado
por honrados maestros,
por sacerdotes que zurraban
nuestras asentaderas con la humildad,
sufro con gran vergüenza
la inocultable dicha
del que no se cansa día tras día
de transmitir sus chorreantes emociones.
Activista en la antesala del verdugo
En la espera del dedo
acusador
que lo encamine a comprender su crimen
que lo encamine a comprender su crimen
—negarse a combatir como
soldado—,
dignamente aturdido,
la gorra descubriendo su calvicie,
con sus dedos contraídos por el ansia
de fumar un cigarro,
sus espaldas padecen la derrota del príncipe
que destruye su trono
por excesos de intrigas palaciegas.
dignamente aturdido,
la gorra descubriendo su calvicie,
con sus dedos contraídos por el ansia
de fumar un cigarro,
sus espaldas padecen la derrota del príncipe
que destruye su trono
por excesos de intrigas palaciegas.
El aire es del tabaco y las axilas.
Alguien mató a su madre
escondiendo el cadáver
en un tambor. ¡Piedad,
piedad!
Llega una voz apestosa de
ratas
desde la negra celda:
grita y grita.
En la antesala del verdugo
En la antesala del verdugo
las sonrisas macabras se
desnudan
—a cara descubierta
listo para moler los sueños,
para apretar cogotes bajo el agua—.
—a cara descubierta
listo para moler los sueños,
para apretar cogotes bajo el agua—.
Y luego un trago.
El aire es del que tiene la pistola,
El aire es del que tiene la pistola,
el garrote y el látigo.
El aire es de las moscas
que sueñan los sudores,
las babas sucias,
las heridas
abiertas.
Sentado en un rincón,
escribe las sintaxis adecuadas
con un ventilador en la memoria;
se declara menos culpable,
y gestiona por nota la clemencia.
Sentado en un rincón,
escribe las sintaxis adecuadas
con un ventilador en la memoria;
se declara menos culpable,
y gestiona por nota la clemencia.
La tímida Verdad
se retrae en las auras del poder absoluto.
se retrae en las auras del poder absoluto.
Se esconde en el cinismo
de las botas
hundidas en el culo. ¡Qué
perdón ni perdón!
¡Que se vaya al carajo tu
perdón!
Y hace tres días
Y hace tres días
ella lo está esperando en
la vereda.
domingo, 4 de julio de 2021
Sinfonía simbiótica
en el jardín del tiempo,
de estos versos fríos,
las simetrías pulcras
de los bordes fractales
buscarán la cadencia.
Busca el ensueño
en los patrones
proporcionales
que se derraman
eternamente,
la melodía.
Como la rosa dúctil busca el ensueño
en el jardín del tiempo, en los patrones
de estos versos fríos, proporcionales,
las simetrías pulcras que se derraman
de los bordes fractales, eternamente,
buscarán la cadencia, la melodía.
sábado, 3 de julio de 2021
Propósito
Has arribado al mundo
para ejercer el arte sensitivo
y a disparar metáforas
sobre las negras nubes del hastío
y a encender los vocablos
que duermen en la piel del adjetivo
y a fecundar el cielo
con el canto del pájaro perdido
y a luchar palmo a palmo
contra el lenguaje, contra el verbo frío,
marchando todo el tiempo
a viva voz, de pie frente al destino.
para ejercer el arte sensitivo
y a disparar metáforas
sobre las negras nubes del hastío
y a encender los vocablos
que duermen en la piel del adjetivo
y a fecundar el cielo
con el canto del pájaro perdido
y a luchar palmo a palmo
contra el lenguaje, contra el verbo frío,
marchando todo el tiempo
a viva voz, de pie frente al destino.
sábado, 26 de junio de 2021
Fastidioso
Llama y llama y llama.
Insiste y espera
y espera a que salga.
Lo escucho y lo escucho.
Lo dejo llamar.
Sé que en poco tiempo
sospechará mi desprecio.
jueves, 24 de junio de 2021
Tirria entre dos poetas ideológicos
Cuando dos poetas medianamente humildes se enfrentan
por cuestiones de extrema poesía:
“tú esto, tú aquello”,
surge en las almas de las sensibles musas
un franco malestar y unas ganas de suprimir ambos talentos.
El afecto, la tirria (la ofuscación disimulada),
no necesitan aclaración directa
ni pedidos hipócritas de disculpas; como tampoco, abogadas del diablo con el cerebro lavado;
deben, esto sí, llevar el duelo a las metáforas, a los epigramas,
al indirecto lenguaje del contrapunto de los payadores,
porque ya no pertenecen al arte de la poesía,
sino al ingenio y la destreza de un trapecista de circo.
Avergüenzan al lector y al verdadero poeta.
Constituye un mal cálculo de altura para el vuelo.
Y no existe un avión de papel
que logre elevar el manuscrito de sus poemas con exceso de equipaje,
aunque haya tocado todos los registros de la aceleración,
y golpeado las puertas de cada ángulo de la irrealidad.
Afecto y tirria se necesitan como los polos eléctricos.
Poeta aquél:
"Musa querida: asegúrate de que fue verdad
todo lo que dijo hasta hoy mi poesía,
aunque todo lo dicho realmente me lo guardo yo,
y que tú nunca fuiste una casualidad de mi destino,
donde unas metáforas ambiguas se convirtieron,
por gracia del alpiste diario,
en el ruiseñor de agradable canto lírico,
más allá de lo que superficialmente haya dicho el poema."
Poeta éste:
"Querida musa: yo no sé él,
pero mi boca nunca profiere significados
que no se logran entramar con los hilos de la conciencia.
Jamás se entusiasma mi espíritu
con los histéricos bocinazos de la escritura robótica,
y menos aún con simbolismos íntimos de la vida privada
deben, esto sí, llevar el duelo a las metáforas, a los epigramas,
al indirecto lenguaje del contrapunto de los payadores,
porque ya no pertenecen al arte de la poesía,
sino al ingenio y la destreza de un trapecista de circo.
Avergüenzan al lector y al verdadero poeta.
Constituye un mal cálculo de altura para el vuelo.
Y no existe un avión de papel
que logre elevar el manuscrito de sus poemas con exceso de equipaje,
aunque haya tocado todos los registros de la aceleración,
y golpeado las puertas de cada ángulo de la irrealidad.
Afecto y tirria se necesitan como los polos eléctricos.
Poeta aquél:
"Musa querida: asegúrate de que fue verdad
todo lo que dijo hasta hoy mi poesía,
aunque todo lo dicho realmente me lo guardo yo,
y que tú nunca fuiste una casualidad de mi destino,
donde unas metáforas ambiguas se convirtieron,
por gracia del alpiste diario,
en el ruiseñor de agradable canto lírico,
más allá de lo que superficialmente haya dicho el poema."
Poeta éste:
"Querida musa: yo no sé él,
pero mi boca nunca profiere significados
que no se logran entramar con los hilos de la conciencia.
Jamás se entusiasma mi espíritu
con los histéricos bocinazos de la escritura robótica,
y menos aún con simbolismos íntimos de la vida privada
que buscan la aclamación por sus puertas selladas
para el pobre lector desconcertado."
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