viernes, 11 de marzo de 2016

Impasible




Disfrutaba su ingenio departiendo
en el círculo joven.
Saltaba chispeante sobre anécdotas
de su diario vivir.

Miro sus manos,
indago cada gesto suyo,
procuro sostener
el cascabel de su mirada,
observo los jardines de sus labios,
las olas de su pecho,
sus pupilas, como el verde en la lluvia,
donando plenitud a la belleza.

De dónde esos aullidos que me llaman.

Absorta en sus historias,
reía y cautivaba al auditorio
ajena por completo a mi ilusión.



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