miércoles, 18 de noviembre de 2015

Todo es triste en este día




Me entristece
no cobrar mi verso acumulado:
cientos de duendes,
miles de nenúfares callados,
diez miles de brillantes mariposas,
millones de explosiones de alegría,
y una luz dispuesta y perfumada
tendida sobre sábanas del viento.

Aunque vengo de decirme que soy rico
pues árboles inmensos crecen en mi patio,
pues tengo un palomar de consonantes,
pues nunca estaré solo en la tristeza,
pues tengo asegurada la esperanza
y el amor a la vida y su donaire,
pues tengo un zoológico de cantos
y musas sonriendo en todas partes.

La lucha de poderes, las pasiones,
el ajedrez del jubilado,
las rosas, ¡ay!, las rosas, ¿cómo olvidarlas?,
las de Quevedo y Góngora.
¡la luna!
la luna de Virgilio, de Dante y de Ariosto,
la luna de Julieta,
la luna de Armtrong que es la nuestra.

Infinitas son sus formas.
Infinitos sus ojos.
Infinitas sus bellezas.

Ciertamente, estoy triste,
pero más triste sería morir en este día.
Hace un tiempo ideal para vivir.


No hay comentarios: