domingo, 15 de mayo de 2016

Sueño secular de las gaviotas




En giros incansables
sobre el enojo del mar,
sueñan con cardúmenes de peces
multicolores y sabrosos
que, en saltos en cabriolas,
vayan cayendo en sus ansiosos buches.

El cielo es una campana
de metal sin badajo,
el mar se encrespa como una mujer violada,
y es denso el frío debajo de las alas.

En las alturas de los acantilados,
donde el hambre corcovea sin bridas
al compás de los ululantes vientos,
las crías con sus picos tan abiertos
como para comerse el aire,
sueñan también imágenes genéticas de peces
multicolores y sabrosos.

Orbitan incansables
sobre el encabritado mar que ignora
la ley existencial
de la cadena alimenticia.



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