domingo, 10 de enero de 2021

Proseguir el viaje



¿De qué modo llegaste hasta esta posta,
y de qué modo buscas proseguir hasta tu meta?
¿Acaso no se nota en tus facciones,
en el espanto minucioso de tu rostro,
la anarquía terrible de tu ahínco?

Seguir la lucha es la consigna.
Aunque tu hambre ha combatido ya
todas las guerras, todas las angustias,
no dejas de buscar el sitio exacto
donde los dioses piensan celebrar la cena opípara.

Has llegado hasta aquí casi como lo imaginaste:
con poca euforia y mucho desaliento,
con la humana memoria que te queda
para atrapar los espejismos que te huyen,
para reconstruir las ruinas de tus noches,
para hincarte en la tierra de tu verbo
y así salvaguardarte del olvido.

No debería ser la vida tan inapelable al mostrar su erosión
(va matando su brillo el fuego moribundo),
pero prescindes desde aquí y ahora de brújula y sendero.
Cabalgarás la ruta de la estrella que aún titila
en el oscuro cielo de tu espíritu.
Y más que nunca prometes nutrir tu convicción
de llegar al sentido del mensaje recóndito.

Tu corazón palpita como el tambor de las batallas,
acumulando el dolor que conlleva
el proceso de agonizar todas las noches
en las barreras que te frenan los demonios de adentro.
Tozudamente eres poeta todavía.