martes, 24 de mayo de 2016

Laberinto




Imposible de ti,
doblado estoy sobre tu imagen sepia,
repetido en tus ojos de los días sin verte.

Este crónico tiempo,
fiera incansable en su arrebato,
con su puñal de lejanías
me hunde languidez en la garganta,
desangrándome
en el eclipse de tus besos.

Desde el mantel rendido de la noche
la luna alarga su celeste brazo
hasta mi rostro en sombra,
y lo inunda de olvido en el espejo.

Las estrellas titilan
en la gula perenne de sus brillos,
apáticas a mi futilidad.

En la penumbra eterna te imagino en la cama,
escondida en el juego del desnudo,
en la noche latente,
con mis ojeras hondas de mirarte.

Oscuro laberinto del descuido.


No hay comentarios: