viernes, 14 de junio de 2024

El silencio de los inconclusos



La locura del verso, cuando en la tarde,
junto al ahogo del crepúsculo, 
se apandillan los pájaros deformes;
y a través de la mano del poeta 
se insinúa el esmalte de las alas,
las plumas recompuestas 
que apaciguan heridas de la sombra...,
en plena noche acude la emoción.

Las diosas que de entre el misterio surgen 
se deleitan con líricas criaturas 
glorificadas en sus brazos,
y en feliz embriaguez 
ungen la frente de los elegidos.
Virus azul hacia el contagio, 
fiebre que alumbra todo espíritu.
¡La enfermedad divina del talento!

Mientras arde en silencio un hombre 
en su oscura labor, tallando en la madera 
candente de las horas, 
con el leño incendiándole las alas,
los vocablos tozudos, las afonías últimas,
su rostro aprisionado en el carbón.

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