domingo, 26 de mayo de 2024

Preludio

Viento súbito
Árboles agitados
Remolinos de hojarascas y polvaredas
Bambolear de bombillas eléctricas
Relámpagos intermitentes
Resplandores violetas
Golpes de puertas y ventanas
Flamear en los alambres
Crepúsculo repentino
Silencio de aves
Encierro
Espera
Miedo 
Madre
Jesús


sábado, 25 de mayo de 2024

Refugio

Cuando busco los móviles del duro
vivir sin ti, soñándote semanas,
imaginando dicha en el futuro,
sólo encuentro infinitas noches vanas;

cuando traspaso el agobiante muro,
para llegar de nuevo a las baldosas
del cuarto aquél, donde aspiraba el puro
y descalzo perfume de tus rosas;

cuando hastiado, sin rumbo, sin camino,
yendo mil veces a ninguna parte,
y sabiendo que un día el juez destino
decidirá si puedo aún amarte,

huye mi corazón sin paz, herido,
a guarecerse bajo el manto de Arte.


Romance de la luna en mis ojos

Enredada en el silencio
de la noche adormecida,
pena mi visión estéril
en la inquietante vigilia.

Escudo que siempre alumbra
con desolada caricia, 
la luna cae en la sombra
con redonda melodía.

En la noche de cerrojos
y de un dios que recrimina,
me revela el parpadeo
de su mirada tranquila. 

Ya renuncié a la esperanza 
en la tierra prometida.
Triste llora mi guitarra 
en el ocaso del día.

Allá en los campos alumbra 
los trigos que se acarician,
mientras los vientos se ondulan
para peinar las espigas.

La luna hiere mis ojos
con su mirada infinita.
Girando eterna retorna
para dolerme la vida.

jueves, 23 de mayo de 2024

El pozo del cielo



mi tristeza 
dolerme
dejo

esfuerzo agigantado
equilibrarme quiero
al brocal de la vida

envolverme vértigo
inclinarme leve
ver el negro abismo

alguna forma de senda
algún pardo de la sombra
alguna victoria nada

alguna senda claroscura
tan sólo un pálido fulgor
señalándonos algún cielo

miércoles, 22 de mayo de 2024

Sangrar por la herida

Quisiera volver a aquel pueblo
de mi vagar adolescente,
y reencontrarme con la joven
que me sonrió con picardía.

Recuperar aquel instante
que se esfumó por mi torpeza,
y reparar mi indecisión
ante la explícita señal.

Surge y resurge en mi memoria
el voltear del bello rostro.
Me carcome haber malgastado
aquel obsequio del destino.

jueves, 16 de mayo de 2024

Reclamo a Dios

He cruzado los mares sumergido entre peces hambrientos
y monstruos percatados de mi miedo, mundos inverosímiles
donde cualquier humana manifestación
—cualquier deseo reprimido que intentaba liberarse—
era una cadena herrumbrada, paso a paso.

Me perseguían las manadas de cangrejos 
tenaces sus tenazas, codiciosos de mis errores,
los fetos del atávico recuerdo,
las serpientes eléctricas de las pasiones imposibles,
envalentonados por mi doliente al avanzar.

Con todos los altares en mi pecho
ofrecí en martirio mis días malgastados
y una oración de sangre con su raíz de cuna.
Muchas decisiones erróneas fueron ahogadas
en los oscuros fondos,
bellos pulpos rabiosos me escupieron,
la presión me apretaba el esternón y la locura;
y hoy, ya libre de síndromes fantasmas,
pero aliviado por mi sexto sentido
—porque de punta a punta he cruzado el mar,
porque salí del mar muy tarde—,
reclamo en soledad sobre la arena tibia:
—¿por qué, Dios, me has negado 
el mar abierto de Moisés
y la esperanza de una tierra prometida?

miércoles, 8 de mayo de 2024

Con el palo de fregar como terapia


Todas las veces me da risa lo de siempre.
Antes sí me irritaba,
hoy ya no tanto —practico la empatía—;
pero nunca me acostumbré
a los tenaces golpeteos
de su palo de repasar contra los muebles,
las paredes, las puertas,
metódicamente, durante todo el día,
como si esa tarea
la mantuviese eternamente joven.

Aunque sé que tampoco
puedo sentarme todo el tiempo
tratando de aprender la lengua del fregado,
de igual manera,
ella entrará azotando las esquinas,
el escritorio, la silla, mis piernas, mis ideas,
y me levantaré
para que pula el piso donde estaban mis pies,
con mi sonrisa de condescendencia,
como todos los días,
para que luego de que yo me muera,
nunca sienta que me irritaba
terriblemente su faena de limpieza,
su terapéutica manera de fregar.



viernes, 3 de mayo de 2024

Estampa de un recuerdo




Bajo el frutal del patio,
en la fresca mañana de trinos incesantes
--melodías sin tiempo--,
oyendo el traqueteo
de la aguja en la máquina a pedal,
ajeno al hombre que será,
a su propia nostalgia,
sobre la tierra parda
dibuja con el dedo la inocencia,
mientras absorbe su memoria
la atmósfera que nunca olvidará.