viernes, 6 de mayo de 2016

Perro guardián




En el jardín el mirto se ha llenado de estrellas.
La casa flota bajo el perezoso abanicar
de las altas palmeras. Es muy tarde.

Tu risa nublada




Tu risa está nublada.
No son nubes de todo tiempo;
más bien, se debe a la mirada oblicua de la noche
sobre el amor herido, súbito alud del cielo.