domingo, 21 de febrero de 2016

La irrupción impertinente del canto de los grillos




Me detengo a oír un estrepitoso coro de grillos
tratando de ajustar el tono de su bulla. Pero oír su tono
de empalago es insoportable. No deseo participar
de esta monodia auditiva. ¡Cállense ya, apaguen
ese traqueteo, esa desilusión armónica!