jueves, 21 de enero de 2016

Mutación




Sube las escaleras sin cansarse;
y siempre que le dices:
¡párate!, él se para;
le dices: bueno, ¡basta!,
y él deja de entablar conversación.

Tu voz que hoy repudio




Tu voz resurge del pasado más remoto,
ya no tiene aquella cadencia de las lluvias de mayo,
de las lloviznas antiguas de junio,
ya no traen el arte de estremecer al que te escucha.