viernes, 15 de enero de 2016

Reclusión




En la disposición de estos días
se malgastan los dones personales.
Vemos actos de viejas romerías:
sucesos rutinarios y triviales.

Tardes de mi encierro




En mi encierro, la tarde
se desprende impalpable,
como una dama fría y lujuriosa,
de su vestimenta de tiempo y aire.
Desnuda de domingos y feriados,
con la boca cerrada en sus verdades,
la tarde se desnuda ante mis ojos.