martes, 5 de enero de 2016

Umbral




En el reclamo del atardecer,
surcas la nube del silencio;
regresas de los cielos del pasado
con tus músculos flaqueados
de tanto vuelo, aunque no de volar.
Has pretendido siempre el último horizonte.

Vivir hasta la noche profunda




Vivo en la cota de la noche profunda,
y durante el día debajo de mis ganas.
A veces soy
un mueble más de mi emoción,
o una tijera que corta
los minutos que sobran.

La marcha




Escrutar la meta,
los extensos mares
tras el regio buque
que siempre se aleja.

Siete días de amor crucificado y la resurrección




30 de noviembre

Sólo con amor se puede ganar la carrera del alma enferma.
Aunque los vientos crujan con sus voces hambrientas,
el espesor de sus muros harán cálidas las noches invernales.
No se puede vivir recordando por qué fue debilitándose
la fuerza avasallante del amor, el porqué de su agonía
que hoy depende de ti curar.
Cúrate ya en el amor.
Aligera tu paso.
Ama.
Sigue amando, mi desfalleciente alma.