jueves, 29 de septiembre de 2016

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Pesas


En mis brazos y en algunas canciones retenidas
pesa tu mundo, su fatiga.

A veces quiero percibirme adiós, librarme en la ceguera
de un desierto, en la muda emanación de piedra.

Yo creí en los jamases daños,
la casa donde haríamos el aire
del sonido de lluvia, creí en los promontorios
donde el tiempo enterraste
para nacer cada mañana a mi costado.

La parte que me pesa más de ti
—la fatigada parte—
es ese ir-venir por la vida siguiéndote
porque temo encontrarte
yendo-viniendo por las noches huyéndome.



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