lunes, 5 de septiembre de 2016

Musa añorada




Oh, delicada diosa de pasión inmortal:
ante tu ausencia,
déjame descargar mis impresiones.

Ah, maldición de maldiciones,
de nuevo llegan estas conmociones,
imprecaciones
(perdóname las consonancias)
de/contra el tedio,
contra reloj,
contra la noche
(perdóname tantas anáforas)
que impertérrita se desliza,
desenredando verbos del camino,
confundiendo mi voz
en negra majestad de los silencios,
impidiéndome arrancar las metáforas
a la memoria en blanco.

Mi amada inmarcesible, ¡ay!:
¿volverás una de estas noches?



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