domingo, 12 de junio de 2016

Lluvia indeseada




¿Dónde existe un jardín para la lluvia
pródiga, una semilla, un brote endémico,
un capullo con pétalos sedientos,
casi seca una rosa en el rincón?

¿Por qué caer sobre las piedras duras,
el único recinto del paseo?
¿Por qué batir la cúpula del cielo,
la bella imagen de la libertad?

¿Qué dios querrá venir a amar aquí?
¿Qué rayo saludable, qué amarillo,
pues sólo impone el muro el cruel destino?

No existe aquí lugar para la lluvia
generosa que, a ausencia de enramadas,
cae sobre el silencio de las almas.


No hay comentarios: