miércoles, 4 de mayo de 2016

Ventana abierta sobre el río




El río yéndose en la noche,
como una gelatina
con su plisado de olas.
La luna ¡tan cercana!, trasparente,
maquillando en el espejo su faz.

Dos champañas.
Dos brindis.
Dos sonrisas.
Un primario sentir.
Acompasado jazz danzante.
Brisa de los deseos.

Tras los primeros rayos,
los botes pescadores en amarras.
Su impaciente reposo.


2 comentarios:

Julio dijo...

Me encanta este tipo de poemas, breves, condensada la emoción en gotas de versos, de un lirismo envidiable.
Salud.

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, Julio. Es un gran honor recibir tu visita. Tu comentario me impulsa. Abrazos.