miércoles, 20 de abril de 2016

Tristeza del río




Cuando muere la música
en la gris facultad de la conciencia,
con oficio y sin alma
se pronuncian los labios del poeta.

Mancillan los jazmines
con sus inspiraciones métricas,
y la lluvia del sueño
persiste con metálica cadencia.

Cuando perece el río,
se sufre el bisbiseo de las piedras,
y en la tumba del agua,
el canto entre sus sílabas resecas.



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