sábado, 6 de febrero de 2016

Frente a la noche




Frente a la noche dilatada,
tu cuerpo permanece inquieto,
frenado al éxtasis de nuestra búsqueda
(el corazón no lo soportaría).

Sólo te es dado beber la oscuridad,
airearte en la sombra
y preguntar:
¿dónde se encuentra la metáfora?
¿En que palpitación del mundo tendrás que desangrarte
para dejar tu cuerpo preservado
en la misión cumplida?

Ciego en la sombra,
el oído registra el son impertinente
de la pequeña laguna del día:
voces de jaleos ante la incómoda
lucha en sus aguas atestadas.

Te preguntas:
¿si se encendiera el cielo
antes del alba? ¿Si yo mismo lo encendiera?

¡Vamos corazón, espíritu, tripas: levantaos!
Trocad modorra por vértigo de altura.
Estiremos las barbas a los dioses.
No confundamos esta triste noche con la muerte.



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