martes, 5 de enero de 2016

La marcha


Escrutar la meta,
los extensos mares
tras el regio buque
que siempre se aleja.



¡Benditos demonios:
mi infierno interior!
Gracias a vosotros
conozco el trayecto.

Dura marcha y duro
canto de la humana
humildad, del ser,
de la finitud.

Hasta el gran final,
hasta el otro lado
del borroso espejo
y obstinada búsqueda.



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