sábado, 12 de diciembre de 2015

Sublime adolescencia




La guitarra ladea su contorno
a contraluz de la ventana;
y un ángel delicado, sin músculos aún,
entona su balada favorita,
ajeno a la belleza que trasmite,
a su propia sublime juventud.

Ella está cantando en la cocina




Ella está en la cocina
con su fiel corazón de platos y cubiertos
en vez de descansar. 

Territorios




Aquellos mares navegados, islas
de olvidadas arenas
y de vegetación exuberante,
territorios que frecuentaba
en la edad marinera,
emergen con nostalgia en la memoria.

a sangre y fuego


 

bajo el cielo de plomo
por las laderas
entre los árboles
por las rutas de asfalto
con los carros de asalto
por las calles urbanas
por las ciudades incendiadas
por las balas
por los obuses
por los misiles
por los niños
por los sordos
por las mujeres
entonan la canción de la batalla
la marcha ingrata
un dos tresssss cuatro