lunes, 30 de noviembre de 2015

Helena




Volviendo Menelao de la guerra,
le transmiten que Helena fue raptada
por los hombres de Troya. Con la espada
en alto el rey prorrumpe: “¡Cielo y tierra,

Te espero




De una jaula de labios ateridos
y nueva brisa y prisa en la mirada,
con rumbo de pasión resplandeciente
regresarás con tu pasión intacta.

Te amo



 
dando tumbos
rodeado de estrellas

El poema del día




En medio del camino
se ve reverdecer la hierba de los prados distantes;
mi corazón se agita
porque llego al portal de la ciudad
(tantas cosas me han dicho de su locura adormecida,
de su eterna estridencia, sus muertes misteriosas,
sus noches húmedas, sus calles de nostalgia).

El viejo en la plaza




Distraído en el banco de la plaza,
el viejo corazón ya no practica
su lenguaje en las lágrimas
de la lluvia y la brisa.
Me perturban sus rotas alas.