domingo, 29 de noviembre de 2015

En el circo romano




La gente enardecida vive ávida
la liturgia del ocio, la cólera del bronce,
los músculos tajados,
la sacra eucaristía de la sangre.

Cada quien elije un último lugar en la vida




Los hombres se ubican, tarde o temprano,
en algún sitio de la vida,
desde donde podrán autodestruirse sin piedad,
oscuros y tensos y desdoblados
en trozos distintos que no armonizan entre sí,
en segmentos de seres que no se comprenden,
que no dialogan sino vociferan,
mientras en sus ciudades interiores,
en sus heroicas catedrales,
se arrastran día a día, con penuria,
sólo para pedir la extremaunción.



Las mariposas




Rondan, ostentan, rondan
las bellas mariposas
su alquimia de colores
con la brisa y el sol.

Caracoles de la infancia




Frescura de la brisa
y una bulla estival.
El copioso aguacero
ya nos trae al raudal.