viernes, 6 de noviembre de 2015

Yéndonos




Adentrándose en la marea del gentío,
con su figura trasmitiendo
la tristeza del que renuncia;
y yo, parado en medio de la calle,
frente a una luna pálida,
la dejé ir, irremediablemente,  
mortificado por la realidad.

La luz de la muerte




También existen las anécdotas
en la agonía.

Confidencia




Qué extraños somos
el uno con el otro.

Silencios




Desde esta noche correré
a disfrutar de todos los silencios:
el del café en el bar siguiendo tu mirada,
el de tu risa
anulando el barullo de la calle.

Sobreviví a la dura geometría del vacío




Sobreviví a la dura geometría
de unas baldosas grises y gastadas,
donde el tiempo se hiela en las miradas
y ahoga los relámpagos del día.

Echa tus raíces en la tierra




¿Serán interminables los golpes del vacío,
y así, punzantes, las secuelas
de los choques internos que traman el acaso?