jueves, 29 de octubre de 2015

Certidumbre de ti




Ah, ciclos de la vida, dulce imperio
de la inercia del vago acontecer;
luego del largo y duro cautiverio,
saludable apatía, sólo ser.

Frente a frente

    


En esta noche voy creciendo en desenlace,
en espasmos de crónicos caminos,
voy creciendo en cordura, en tedio, en lejanía;
y, entonces, me pongo a danzar, 
ansioso de mi lluvia,
a mis secas demarcaciones,
la danza del ancestro que exige el arrebato,
que reclama la vida ilimitada, 
la vieja risa de existencia,
mi viejo amor por verme vivo, por vivirme.

Una herida para siempre




Con hambre de alcanzar el fausto cielo
donde el brío es el pájaro que anida,
desde la altura recibí una herida
en las alas fatales de ese anhelo.

Vida empinada




Vieja fragua me resopla
una vez
y otra vez
en perezosa ignición
y oscuros matices rojos.

Año nuevo




Evocación de errores recogidos
del permanente embate cotidiano,
sueño vital en el edén cercano:
impulso de esplendores perimidos.