sábado, 10 de octubre de 2015

Ante la infamia




Estoy predestinado
ante tus compasivos ojos.

Barrabás




En la taberna, en soledad juiciosa,
luego de estremecerse ante el terror
de ver su vida frente al estertor
ciego que reclamaba eterna losa,

Adiós al foro




Que me voy, que me voy, señores
(cándido bardo, ácaro cansado).
Navega un cáncer en mi estro,
una tisis romántica del siglo diecinueve,
o me han inoculado
algún brebaje antipoético,
me he vuelto surrealista,
u obsceno realista,
neurótico forista,
¡qué sé yo!

Añoranza de tus quejas



Aquellas señales tuyas:
gritos,
disgustos,
reclamos,
berrinches,
amenazas de abandonarme,
desavenencias que me herían
porque eras todo para mí,