viernes, 9 de octubre de 2015

Negación de la musa




Duro en la noche ávida, el invierno
cae sobre los rústicos tejados,
y aunque los leños rujen crepitados
el alma sufre gélida su infierno.

Rosa renacida




Hoy escuché la lluvia,
su modulada voz
de antigua trascendencia,
y vi reanimarse el verde
sobre las malvas en la tarde.

A la caída del imperio romano




¿Adónde fue la envanecida gloria,
tanto arrojo, tanta sangre, tanta guerra
empapando de lágrimas la tierra
y de muertes de héroes la historia?

A los poetas




Brioso delirio de virtud oscura
fundiéndose en los yerros de la lumbre rendida,
sobre la brasa azul palidecida
de la oquedad futura.

El vuelo cotidiano hacia la mala suerte




De un tiempo a esta parte
nutrimos la codicia del abismo,
aunque la música perdura todavía
gracias a nuestra buena partitura.