jueves, 8 de octubre de 2015

Te pierdo




Todas las noches en que tu entrega
fue forjando la historia de mi hombría,
todas las noches en que juntos transitamos
las rutas del instinto . . .

Al contemplarte en tus 50 años




Al contemplar el plagio de tu risa,
tu mirada de afecto fatigado,
percibo el fruto mustio, madurado
en una infinitud de sol sin prisa.