domingo, 18 de octubre de 2015

El fanatismo político de mi padre




Mi padre, que en paz descanse, solía decir que jamás votaría a una persona que no fuese de su partido. Una vez le pregunté: ¿y si se comprobase que el candidato de tu partido es un corrupto, un millonario con bienes malhabidos? Con la convicción indestructible de un prusiano, me respondió: ¡aunque fuese Hitler!


No hay comentarios: