jueves, 10 de septiembre de 2015

Carcoma de la pasión de vivir


.

Ópalo girasol, entonces fuego.
La vida muda en flébil amarillo
aquel tono carmín, glamour y brillo,
playa y mar del amante veraniego.

Mustia la gema en cándido sosiego,
un día se desprende del anillo,
y como ágata que esconde al grillo
vive entre rosas de un jardín sin riego.

Si la pasión acabará vencida
con su áspera piel de cicatrices,
gris en la senectud, negra en la muerte,

¿con qué designio cúbrenos la vida
de tan torpes y pálidos matices
el ardiente vigor, el rojo fuerte?


No hay comentarios: