sábado, 29 de agosto de 2015

Recuerdo póstumo


                                        
Vas andando los días y descubres
ciertas flores ausentes del sendero,
recuperas el agua acumulada
recordando la sed que has compartido.

Voces que llaman de la sangre
teñidos de sudor  y persistencia
y tierra cotidiana.

La noble compañía  
creyendo ciegamente en tus impulsos
de sueños y quimeras.

El vendaval de afecto
que en zumo de existencia
sin cesar te ofrendaba.

En la transida noche
del alma suplicante,
nadando en la corriente de los días,
cantas la eternidad como un mendigo.


2 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Bellísimo, Óscar:

Hace tiempo que no visitaba tu espacio.

Tienes un hermoso blog.

Un beso enorme
Ana

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, querida amiga poeta. Es un honor recibirte.

Abrazo fuerte.
Óscar