lunes, 24 de agosto de 2015

Alejandro Magno


Jamás olvidaremos tus gestas, rey del mundo,
aunque difusos siglos alejen de tu gloria
este remoto tiempo. Repite la memoria
los triunfadores cantos, el coraje rotundo.

Hijo de Macedonia, del otro rey brutal:
saciando los impulsos del felino guerrero,
con sublime artería —tigre sobre el cordero—
condenabas legiones a la tierra fatal.

Por mares de victorias, sobre divinas barcas,
aplastando el orgullo de rebeldes monarcas,
griegos, egipcios, persas, tu furia sometía.

Ulises invencible: olímpicos favores
te urdieron inmortal; y terrestres honores,
el más humano dios de la mitología.



No hay comentarios: