jueves, 30 de julio de 2009

El músico



Oigo los tímidos acordes,
en áspera armonía combinados,
ascender y bajar en compases hirientes.

Noto los dedos duros, malheridos
sobre el teclado indócil,
vertiendo progresiones imprecisas.

Tenaz, el alma,
lanzándose frenética en su fe,
desde la cima con la guitarra pronta,

surca al final —balada en mi menor—,
la consonancia del heroico vuelo
en el olvido azul del gris aprendizaje.




4 comentarios:

cielo claro dijo...

Hermoso poema,me gustó mucho la relación que haces del sentimiento con el arte de la composición musical.

Un placer pasar a leerte.

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, Cielo Claro, por tan amable visita. Es un honor.

Óscar

Diana Gioia dijo...

Aquí me tienes,leyéndote,
dg

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, apreciada Diana. Me hace feliz que hayas elegido un poema "Metafórico" para visitarme.

Me haces feliz.
Óscar