viernes, 10 de octubre de 2008

Condición de hombre


¿Quién negará mi condición de hombre?
¿Tú, él, vosotros, ellos?

Con mi figura humana,
hablo,
río,
seduzco,
carraspeo,
compongo algún poema

y en el crepúsculo
me asalta, a veces, la melancolía.

Grito, además,
contra las sinrazones,
del justo que apetece coronarse de espinas.

Rujo,
protesto siempre contra Óscar mismo,
cuando reclama
mi condición de hombre.

11 comentarios:

Diosaoasis dijo...

Interesante lo que escribistes.

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, amiga. Es un honor
tenerte como lectora.

Saludos.
Óscar

Ana Muela Sopeña dijo...

Un gran poema, Óscar.

Leerte siempre es un placer.

Un abrazo grande y enhorabuena
Ana

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, querida Ana, por tu visita y tu favorable comentario. Me hace bien, mucho bien.

Un beso.
Óscar

Tania Alegria dijo...

Querido amigo y excelso Poeta, paso para actualizar mi lectura de tu blog. Como de hábito, tu don de verso me encanta, aunque no me sorprenda porque ya estoy habituada a tu ingenio y arte.
Pasé por La calle de la sangre pero los capítulos todavía no están publicados para lectura.
Te acompaño, Poeta y Amigo.
Un abrazo afectuoso.

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, Tania, por tu amabilidad de siempre. Es muy estimulante tener el privilegio de tu amistad.

Un abrazo afectuoso.
Óscar

Ana Muela Sopeña dijo...

Hola, Óscar. Hace tiempo que no sé de ti.

Me encanta tu poesía.

Un beso grande
Ana

Óscar Distéfano dijo...

Querida Ana: yo tampoco sé de ti. La verdad es que estoy en cuarteles de invierno, escribiendo una novela. Te visitaré, amiga, para probar tus últimos bocados poéticos.

Un beso.
Óscar

Ana Muela Sopeña dijo...

Hola, Óscar....¿cómo va tu novela? Espero que muy bien.


Visítame alguna vez en mis blogs. Te espero.

BESOTE
Ana

F.E.León dijo...

compongo algún poema /y en el crepúsculo / me asalta, a veces, la melancolía.

Grito, además,/contra las sinrazones,/ del justo que apetece coronarse de espinas.

En estos versos reconozco al Óscar contra el que tú protestas, al que podríamos perdonarle un cierto desapego de sí mismo por lo bien que escribe. No, el poeta no ha nacido para ser un ejemplo de nada sino para cantarle al mundo, y es lo que tú haces.

Un abrazo.

Óscar Distéfano dijo...

Gracias, amigo, por tu visita. Es cierto, para cantarle y contarle al mundo experiencias de su propia vida.

Un abrazo.
Óscar