viernes, 27 de junio de 2008

La conferencia


Mañana ofreceré una conferencia
en el almuerzo dominical de familia.
Versará sobre las cosas simples
de la vida cotidiana.
Les hablaré del tiempo:
de lo ideal que el día amaneció,
sin olvidar el sol y el clima.
Desgranaré anécdotas
donde cada quien será
su mejor recuerdo.
Haré reír al auditorio
con el recurso de hacer papelones
en la memoria colectiva.
Atraeré la atención
con la elocuencia
del que narra su propia historia.

Sé que no recibiré aplausos
ni felicitaciones
ni apretones de manos o palmadas.

Mi recompensa será
lágrimas algún día.



2 comentarios:

Cristian Piné dijo...

Precioso el poema. Me encanta el uso de un vocabulario más o menos coloquial para almacenar la tensión en los dos últimos versos.

Un saludo.

Óscar Distéfano dijo...

Se te agradece, estimado cristian piné, tu visita. Me hace feliz saber que este poema te ha gustado.

Un abrazo.
Óscar