
Te has dormido, justo
cuando la noche empieza a llenarse de tactos,
el cielo está en su día libre, y llueves
a cántaros desnuda en mi memoria
sobre mi cuerpo suspendido en la vigilia.
Es una lástima perder así
una emoción que pudo quedarse en el recuerdo,
y estoy insomne
y solo
y amanece.
3 comentarios:
La brevedad no es su mejor cualidad. Este es un poema que ofrece una gran intensidad en todas y cada una de las palabras. Magnifico.
Un abrazo.
Te agradezco, amigo, tu visita y la amabilidad de tu comentario.
Un abrazo.
Óscar
Magnífica muestra de poesía, Óscar.
Un breve que deja con el deseo de más y más poesía.
Un abrazo
Felicidades
Ana
Publicar un comentario en la entrada